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viernes, 20 de septiembre de 2019

La tragedia de los crímenes de honor palestinos

Newsletter - Comité Central Israelita del Uruguay

Fogoneando

Los ataques a dos instalaciones petroleras en Arabia Saudita el sábado pasado, y la interrupción de la producción de aproximadamente 5.7 millones de barriles de petróleo, casi el 5% de la producción mundial de petróleo crudo por día, fue el mensaje más fuerte enviado por la República Islámica de Irán al mundo sobre su amenaza directa y continua a la seguridad energética global. Los ataques tuvieron lugar en una de las mayores refinerías de petróleo del mundo. Si esa amenaza no se hizo a través del Estrecho de Ormuz, que Irán había amenazado con cerrar en varias oportunidades, estos ataques, llevados a cabo a través de terroristas hutíes, directos representantes iraníes, están logrando el mismo y repetido objetivo de los khomeinistas de desestabilizar la región y poner en riesgo la seguridad de la energía global de forma abierta y sin medir consecuencias.

La tragedia de los crímenes de honor palestino

Cientos de miles de musulmanes de todo el mundo árabe protestan por el asesinato de una mujer palestina de 21 años llamada Asra’a Gharib, de Belén. En lo que se sospecha que es otro “asesinato por honor”, Gharib fue asesinada por miembros de su propia familia porque subió a Instagram una foto con su prometido. Sus familiares han dado versiones contradictorias de lo que sucedió. Primero afirmaron que Asra’a se había vuelto poseída por el demonio y se había suicidado. El mundo árabe está en crisis después de este asesinato, y muchos están exigiendo reformas en la educación y la plena igualdad para las mujeres. Una vez más, ha puesto los “asesinatos de honor” en el centro de atención, lo que ha llevado a muchas celebridades de la región a hablar.

El caso Dreyfus caló hondo

Jack Lang, exministro de Cultura francés, encargó en 1985 la ejecución de una estatua del capitán Alfred Dreyfus para ubicarla en el patio de la Escuela Militar de París. Allí mismo, en 1894, Dreyfus había sido humillado públicamente (despojado de sus insignias) antes de partir hacia su encarcelamiento en la Guayana Francesa. Todo por un delito de traición que sus superiores sabían que no había cometido. Sin embargo, su estatua no pudo resarcir el agravio en aquel lugar tan simbólico: el Ejército rechazó la talla con el razonamiento de que no sería visible para el gran público en el patio de la Escuela Militar, así que la efigie del soldado terminó presidiendo un rincón de los jardines de las Tullerías. ¿Era válido el argumento del Ejército o se negaba a albergar una estatua que le recordaría vergonzosamente una injusticia histórica? La respuesta es una incógnita. Este suceso no tan alejado de nuestros días demuestra cuán hondo caló el caso Dreyfus.

El reino de Edom

Investigadores israelíes han descubierto la evidencia que respalda el relato bíblico del antiguo reino de Edom. El reino de Edom existió durante los siglos XII y XI a.C. y fue fundado por el hijo mayor de Isaac, Esaú. Estaba ubicado en Transjordania, entre Moab al noreste, Aravá al oeste y el vasto desierto de Arabia al sur y al este. Génesis 36:31 dice que Edom era una tierra próspera mucho antes de que "cualquier rey israelita reinara". Pero durante años, los expertos no encontraron prácticamente ningún registro arqueológico que confirmara cuándo y dónde existió Edom, lo que llevó a muchos a dudar del relato bíblico.

Rostro antiguo

Conozca a “Denise”, el primer perfil anatómico reconstruido de lo que hasta ahora eran considerados los misteriosos Denisovan, un grupo de humanos arcaicos. Ella fue revelada el jueves por la Universidad Hebrea de Jerusalem. Los científicos que lograron recrear su perfil dicen que su investigación a largo plazo muestra posibles estrategias que podrían ser tomadas para aplicaciones forenses. Los habitantes de Denisovan vivían en Siberia y Asia oriental y se extinguieron hace aproximadamente 50.000 años, dijo el científico de la Universidad Hebrea de Jerusalem, el profesor Liran Carmel, quien dirigió el estudio. Pero nadie sabía exactamente cómo se vería Denisovan.

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