Fortalecimiento de la cooperación entre Israel y Palestina

 

Por Amber Grayman para Guysen International News

Lunes 8 diciembre 2008 - 10:40

 Como sucede a menudo en la región, la noticia convive paradójicamente con otra. Aunque el final de la tregua con el Hamas ha planteado sendos temores sobre nuevos enfrentamientos en la Franja de Gaza, muchos indicadores sugieren que las relaciones con los palestinos han mejorado significativamente. La prueba esto en esta crónica.  

Liberados 230 prisioneros palestinos como gesto de buena voluntad por la festividad musulmana de Eid al-Adha, una serie de nuevas concesiones (la libre entrada a los territorios palestinos de los árabes israelíes para visitar familiares directos, las reducciones de barreras militares en Judea y Samaria y los permisos para entrar en el Monte del Templo a los palestinos de más de 45 años) concedidas por el Ministro de Defensa Ehud Barak al jefe del gobierno palestino Salim Fayyad han recibido un homenaje formal de boca de Condoleezza Rice que calificó de "progresos serios" en las negociaciones entre Israel y los palestinos. Son indicaciones que muestran cierto apaciguamiento en las relaciones palestino-israelíes.

 Más que palabras, los indicadores económicos proporcionados por la Administración Civil israelí en Judea Samaria para el año 2008 muestran cifras reveladoras sobre este calentamiento global.

 El desempleo ha disminuido en un 3% en el segundo trimestre de 2008, en comparación con 2007 (del 19% al 16%). El salario diario ha aumentado en un 24% (de 70 shekels a 87 shekels).

 Un aumento del 35% se observó en relación con el comercio entre Israel y la Autoridad Palestina: 186.840 camiones de mercancías transportadas en 2008, contra 137.698 en 2007.

 El número de turistas ha aumentado en un 87% (de 384.623 a 720.531) en Belén y un 42% en Jericó (de 284.865 a 404.402) hasta octubre de 2008, y todavía no se cuentan las fiestas de Navidad.  

Un fuerte aumento en los beneficios se registraron en las instituciones bancarias palestinas. El Banco de Palestina, ha experimentado un beneficio del 87%, y el Banco Árabe declara un beneficio del 1,141%.

 También se informó sobre un aumento del 953% de aumento en el número de vehículos adquiridos (3.148 durante los primeros 10 meses de 2008, contra 299 en todo el año 2007).

 En el ámbito de la agricultura y tras los años de "shmita" - durante el cual los judíos se abstienen de cultivar la tierra durante 15 meses (una vez cada 7 años) - las exportaciones de la Autoridad Palestina a los mercados israelíes han crecido rápidamente. 92.000 toneladas, en comparación con 30.000 en 2007. 

Además, en 2008, el total de ingresos en la cosecha de oliva se estimó en 517,5 millones de shekels, en comparación con los 200 millones el año anterior. Debido al mejor acceso a la zona de Nablus, 2 millones de olivos han sido recolectados frente al 1.500.000 del año pasado. Además, 1.342 permisos de trabajo fueron expedidos a los palestinos para tomar parte de los cultivos que han tenido lugar en Israel.

 Hay que señalar 113 porciones de caminos y de tierras han sido abiertas o reabiertas. Gracias a estas aperturas, el número de camiones capaces de alcanzar la terminal de Shaar Efraim aumentó un 100 %, y se sitúa aproximadamente en la cantidad de 220 camiones por día. 

Un 10 % más de permisos de trabajo han sido expedidos para que los palestinos puedan trabajar en Israel y 1.111 permisos han sido liberados para que empresarios negocien con Israel (comparado con 481 del año pasado). Además, 10.000 permisos adicionales para el comercio han sido expedidos, permitiendo relaciones económicas continuas entre ambas partes. Por último, los permisos de trabajo válidos de 3 a 6 meses ahora facilitan y les permiten a los trabajadores el permanecer temporalmente en Israel.

 Numerosas conferencias y acontecimientos económicos se organizaron para el desarrollo económico palestino: La Conferencia de Belén en mayo del 2008, la conferencia de Nablus en noviembre de 2008, la conferencia de banqueros en Jericó, y la reanudación del comité sindical de inversores israelíes y palestinos.

 Cabe señalar que en el tema de las comunicaciones, se firmó un acuerdo de subvención entre Israel y la Autoridad Palestina para crear un segundo operador de telefonía (Watania).

 En el plano de la seguridad pública, una verdadera coordinación se desarrolla con la Autoridad palestina. Desde enero de este año se efectuaron 247 reuniones con el fin de establecer desarrollar un sentimiento de confianza entre ambas partes para aumentar la coordinación de las actividades.

 La apertura de 20 puestos de la policía palestina en Judea y Samaria, el despliegue de la policía palestina en Hebrón, en un intento exitoso de competir con la infraestructura terrorista del Hamas y los planes para fortalecer las fuerzas palestinas en Belén durante el período de Navidad son una prueba más de este esfuerzo de cooperación en marcha.

 

Boris Sebbag contribuyó en la elaboración de este artículo.

 


 

Informaciones

 

COMITÉ CENTRAL ISRAELITA DEL URUGUAY - Ante la Desconexión: Un gesto generoso, doloroso y fecundo por la paz
 

CCIU ante declaraciones de gobierno de Irán
 

 

DECLARACIÓN DEL COMITÉ CENTRAL ISRAELITA ANTE LA SITUACIÓN EN MEDIO ORIENTE

 

"ALTO EL FUEGO"  ¡QUE SEA ESTA LA HORA DE LA PAZ! 

COMUNICADO DEL COMITÉ CENTRAL ISRAELITA DEL URUGUAY A LA OPINIÓN PÚBLICA

 


 

 


 

APOYO AL PODER JUDICIAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA


 

 

 

 

por Ernesto Kreimerman, Presidente C.C.I.U.

 

 

 

 

 

 

Visita del Comité Central Israelita del Uruguay al Vicepresidente de la República, Téc. Agrop. Rodolfo Nin Novoa

 

 

El Presidente del C.C.I.U., Cr. Israel Buszkaniec mantuvo un encuentro en el día de hoy (04/09/07) con Rodolfo Nin Novoa.

 

Buszkaniec presentó su saludo protocolar como nuevo Presidente del Comité.-

 

Entre los temas abordados, Buszkaniec planteó la posibilidad de que cada 27 de enero, con motivo del Día Internacional de Recordación de las Víctimas del Holocausto, la Comisión Permanente del Parlamento destine una sesión para abordar dicha temática.

 

La propuesta fue de recibo y el Vicepresidente habrá de trasmitirla para tratar una resolución futura en tal sentido.

 

 

COORDINADORA NACIONAL CONTRA EL RACISMO Y LA DISCRIMINACION

 

Las organizaciones integrantes de la Coordinadora Nacional contra el Racismo y la Discriminación quieren expresar su profundo dolor por el fallecimiento de Rodolfo Martínez Barbosa, Presidente de INDIA (Integrador Nacional de Descendientes de Indígenas Americanos), y Coordinador de este espacio de lucha de la Sociedad Civil, ocurrido el pasado 7 de enero.

Maestro de profesión, periodista, militante social y político, ejerció su vocación en la vida, la lucha diaria y la militancia sin apartarse nunca de sus convicciones por lograr una sociedad más justa. 

Desde que fue creada la Coordinadora Nacional, las organizaciones depositamos en Rodolfo la Coordinación de este espacio y su accionar demostró que no nos equivocamos, conciliador, respetuoso por las opciones diversas, siempre abierto a las opiniones, con la sabia humildad de aprender sobre lo que desconocía. Promovió y ejerció la solidaridad, siempre atento a brindar su apoyo, estuvo presente en actos conmemorativos o acciones de respaldo hacia cualquier integrante de esta Coordinadora.

 Capaz de lograr el equilibrio aún en el disenso, se convirtió en vocero de lo diverso. En instancias de firmes diálogos con el Estado, de cara a la III Conferencia Mundial y en el período post-Durban hasta su desaparición.

 Su disposición al diálogo permanente sin abandonar sus ideales lo convirtió en protagonista, destacándose en hechos relevantes como acercar una postura crítica a la redacción inicial de la Ley Nº 17.817 (conocida como Ley Berstein),

 Por último sería una injusticia no reflejar, su lucha específica por el reconocimiento de la presencia indígena en Uruguay, su labor le dio reconocimiento tanto en el ámbito nacional como internacional. Protagonista ineludible que dio visibilidad a una realidad oculta, que lucho hasta el último minuto de su vida por dar a entender una cosmovisión indígena, que la soberbia de una cultura dominante, desconoce, desacredita y menosprecia.

 Con argumentos sólidos, apoyatura académica, acción civil y articulación política logró que los indígenas de Uruguay se dieran a conocer. Se convirtió en referente de tal magnitud, que fue víctima de ataques permanentes por parte de aquellos incapaces, que ante su incoherencia buscaron protagonismo montados al reconocimiento que Rodolfo sí tenía.

 Finalmente, como visionario manifestaba que la refundación de América tendría a los indígenas como protagonistas, tuvo la satisfacción de ver a un indígena electo como Presidente en Bolivia. Tal vez un consejo ancestral lo haya convocado para conciliar dos mundos que él conocía a la perfección.

 

Solicitamos reenviar este mensaje a todos los contactos que sean posibles. Gracias.

****

05/06

 

            Montevideo, enero 10, 2006

 

 

Sres de I.N.D.I.A.

Presente

 

 

            Con el más absoluto asombro y consternación, el  Comité Central Israelita del Uruguay, entidad que nuclea y representa a la colectividad judía del Uruguay, recibió la noticia del fallecimiento de vuestro líder y nuestro amigo, personal e institucional.

 

            A través de Rodolfo tuvimos la oportunidad de conocer el universo extraordinario de vuestra colectividad y las de vuestros hermanos de Latinoamérica, y al mismo tiempo encontramos en él una comprensión y una amistad por los asuntos de nuestra colectividad, admirables. Él fue, sin duda, una pieza clave de la Coordinadora a la cual le brindó su gran capacidad de trabajo y entusiasmo.

 

            Por todo ello, queremos hacerles llegar nuestro más sentido pésame por la pérdida que sin duda todos sentiremos, así como el reconocimiento –lamentablemente póstumo- a Rodolfo por toda su trayectoria desde que lo conocimos y expresarles nuestra simpatía y solidaridad institucionales.

 

 Reciban nuestro saludo solidario.

 

 

 

ISRAEL BUSZKANIEC                                                 ERNESTO KREIMERMAN

  Secretario General                                                                Presidente

 

 

MARCOS ISRAEL

Delegado  del CCIU ante la

Coordinadora Uruguaya contra el Racismo

 


Comité Central Israelita del Uruguay
 
Entregó carta en Embajada de Irán
 
 
 
En el día de hoy, viernes 28 de octubre, a las 9:00 horas, una delegación del Comité Central Israelita del Uruguay, institución que nuclea y representa a la colectividad judía del país, intentó entregar una carta al Representante Diplomático de la República Islámica del Irán, S.E.D. Mohammad Faraji, la que debió ser dejada en el buzón de dicha sede, frente a la negativa de ser atendidos.-
 
El Presidente del C.C.I.U. Ernesto Kreimerman y Secretario General Israel Buszkaniec, acompañados por autoridades de la entidad y por el Presidente de la Organización Sionista, Gerardo Stuczynski, procedieron a dicha entrega con la presencia de representantes de numerosos medios de prensa que se dieron cita en el lugar.
 
La carta manifesta la más enérgica protesta por las declaraciones del gobierno de la República Islámica del Irán, Mahmoud Ahmadinejad que llama abiertamente al mundo islámico a borrar al Estado de Israel del mapa y hace responsable a su Embajador en nuestro país por la integridad física de todos y cada uno de los miembros de la colectividad judía que residen en el Uruguay.
 
Asimismo se hizo recuerdo al antecedente de que ningún miembro del cuerpo diplomático iraní, sospechado por los atentados ocurridos en Buenos Aires, se presentó a la justicia argentina para esclarecer su vinculación y eventual responsabilidad en los mismos.
 
Nota: en el momento de la entrega, se recibió un llamado de adhesión por parte del Dr. Jorge Larrañaga, en su carácter de Presidente del Honorable Directorio del Partido Nacional.
 

Montevideo, 28 de octubre de 2005
 
 

 
Texto de la carta
 

Embajador Extraordinario y Plenipotenciario
de la República Islámica del Irán
S.E.D. Mohammad Faraji
P r e s e n t e.-
 
De nuestra mayor consideración:
 
Ante las declaraciones del Presidente de la República Islámica del Irán,  Mahmoud Ahmadinejad, en las que llama abiertamente al mundo islámico (UMMA) a borrar al Estado de Israel del mapa, dejando de manifiesto su clara aversión y odio al pueblo judío, el Comité Central Israelita del Uruguay expresa su más enérgico rechazo y repudio a tales afirmaciones que atentan contra el necesario tránsito a la convivencia pacífica que reclaman los pueblos israelí y palestino
 
Las acciones en respuesta al llamado a la muerte por parte del Presidente iraní, fueron inmediatas, habiéndose producido ayer mismo un atentado en Hedera que cobrara, una vez más, tantas vidas inocentes.
 
Ante la gravedad de estos hechos, el Comité Central Israelita en su carácter de entidad representativa de la colectividad judía del Uruguay, hace a usted, señor Embajador, responsable directo de cualquier acción que pueda afectar la integridad física de todos y cualquier judío que vive en el país. Es usted, corresponsable de las afirmaciones de su Presidente y de las consecuencias que de ellas se deriven.
 
Sin otro particular, informamos a usted que copia de la presente, será remitida al señor Canciller, Reynaldo Gargano.
 
 
ERNESTO KREIMERMAN, Presidente
ISRAEL BUSZKANIEC, Secretario General

 

 


Semanario Brecha - artículo de Guillermo Waksman (07.10.05) y respuesta del
Presidente del CCIU, Sr. Ernesto Kreimerman (21.10.05)

 
 
El Comité Central Israelita del Uruguay pone en vuestro conocimiento que, el pasado viernes 7 de octubre, el Semanario Brecha publicó un artículo bajo el título: "La contradicción Wiesenthal: los judíos uruguayos y los delitos de lesa humanidad" firmado por Guillermo Waksman.-

 

En el comienzo relataba sobre la figura de Wiesenthal, diciendo de los merecidos homenajes que recibió. Destacaba el hecho Eichmann: "el operativo fue cuestionado por su ilegalidad - sobre todo por la flagrante violación de la soberanía argentina - y también por la aplicación de la pena de muerte, por más indiscutible que haya sido para un caso como éste en un país cuya legislación la admite. Lo que nadie pudo poner en duda es que con Eichmann se había hecho justicia".

 

Y continuaba..."Su vida y sus definiciones tiene una impresionante vigencia en el Uruguay de la posdictadura..... Las instituciones de la comunidad judía en Uruguay no podían recurrir al silencio, aunque optaron por mantener un perfil muy bajo, por lo menos hacia afuera. El problema es que se vieron ante una enorme contradicción. Duele escribirlo, pero la mayor parte de los dirigentes de la comunidad judía aceptaron sumisamente la política de impunidad que prevaleció en Uruguay desde la restauración institucional. Con menos derecho que nadie, porque la peripecia del pueblo judío a lo largo de su historia - y en especial a partir del Holocausto - les imponía adoptar otra actitud y seguir la senda trazada precisamente por gente como Wiesenthal"

 

Luego mencionaba que en Argentina hubo sectores importantes de la comunidad que reclamaron justicia ..."aquí, en cambio, apenas hubo excepciones y la reacción ante ellas fue implacable. El episodio más notorio fue el protagonizado por Pedro Sclofsky, quien en diciembre de 1997, cuando era por tercera vez presidente del Comité Central Israelita, terminó su discurso en un acto público, en presencia de las más altas autoridades nacionales y militares, citando un pasaje del Antiguo Testamento en que se reclama el derecho a enterrar a los muertos y expresando la solidaridad del CCIU con los familiares de los desaparecidos uruguayos ..." ((luego transcribía el texto que Sclofsky leyó)) .... y continuaba narrando los hechos hasta la renuncia de Pedro Sclofsky.

 

..."la mayoría de los dirigentes de la colectividad judía en Uruguay prefierieron no malquistarse con los gobiernos en lugar de asumir esa obligación, impuesta por la historia de su pueblo, de estar siempre a la vanguardia en la defensa de los derechos humanos. Es explicable, entonces, que la vida - y ahora la muerte - de Simon Wiesenthal hayan puesto en aprietos a la colectividad judía en Uruguay. El legado del "cazador de nazis" es que los autores de delitos de lesa humanidad deben ser buscados y juzgados. No importa que hayan pasado 50, 60 o más años, porque sus crímenes no prescriben ni pueden ser amnistiados, y porque lo que está en juego no es el pasado sino el futuro. Para honrar la memoria de hombres de la talla de Wiesenthal hace falta, ante todo, seguir su senda; no basta con elogiarlos en los discursos"

 

 

Analizado por la Mesa Ejecutiva de este Comité, se envió una carta de réplica bajo firma del Presidente Ernesto Kreimerman, la que fuera publicada en dicho semanario el día de hoy, a página completa (hoja 10).
 
Transcribimos:

 

 “Todos Somos Simón”

 

Sra. Ivonne Trías

Directora y Redactora Responsable de “Brecha”

 

Sr. Guillermo Waksman

Redactor

 

P r e s e n t e.-

 

 

Pocas veces un artículo de opinión devela tanto desconocimiento y apresuramiento como el que el se incluyera en la edición de Brecha del pasado viernes 7 con la firma de Guillermo Waksman, y que se publicara con el título “La contradicción Wiesenthal. Los judíos uruguayos y los delitos de lesa humanidad”.

 

Algunas consideraciones previas. La muerte de Simón W. enlutó a las familias judías del Uruguay y del mundo. Y motivó no pocas acciones de parte de este Comité Central Israelita del Uruguay. En primer lugar, dos acciones más o menos privadas: rendir un íntimo y sentido homenaje en su sesión ordinaria de Consejo Directivo, a la que casualmente, estaban invitados representantes de todas las organizaciones judías y el propio Embajador del Israel. Allí guardamos un minuto de silencio en honor a su lucha y a la eternidad de su memoria. La segunda, y a instancias de este Presidente y de la Mesa, se solicitó a todos los rabinos de las sinagogas de Montevideo que refirieran el ejemplo de vida y lucha de Simón, en ese viernes posterior al fallecimiento de quien encarnó la lucha por la justicia y la memoria activa. Gestión bien recibida e innecesaria, pues todos ellos ya habían decidido, naturalmente, recordar a Simón en ese Kabalath Shabat. En el mismo sentido, se han expresado diversas instituciones judeo-uruguayas.

 

El artículo de Guillermo demuestra, sin duda, un enorme desconocimiento de la vida interna de la comunidad y de sus organizaciones. Si así fuera, habría entendido que ninguna de ellas fue creada para actuar corporativamente sobre la realidad política nacional, como una única voz y fuerza, cual puño implacable que golpea a reacción sobre todos los temas, sino todo lo contrario. Fueron creadas para facilitar la integración de los judíos en el plano individual, preservando en lo colectivo nuestros rasgos identificatorios, esenciales. No sería aceptable que los judíos se hubieran vuelto un “partido”. ¡Vaya forma de integrarse desde la segregación! Las instituciones judías se crearon para lo contrario; para integrarse desde la diversidad: la social y la propia. Para ser más claros aún: desde organizaciones judías basadas en las diferencias de opiniones y en la comunidad de objetivos, para ser parte de una realidad mayor, donde sólo  es admisible la participación como ciudadanos libres, cuyo único límite son sus méritos y falencias, alcanzadas por las consecuencias de sus hechos, desde el ámbito estrictamente individual.

 

Guillermo afirma, como al pasar, que el secuestro de Eichmann se ejecutó violando el orden internacional. Olvida decir Guillermo, que la mayor colonia nazi post segunda guerra mundial estaba, precisamente, en Argentina. Hasta allí llegaron resultado de una cuidada organización de conspiración de sintonía ideológica y económica, sobre la que aún hay mucho para descubrir . Y olvida, también, que precisamente en 1960, en Argentina había una democracia que se levantaba sobre la ausencia de la mayor fuerza política, la que a su vez había sido la llave para la entrada de la colonia nazi a la Argentina. Obviamente, el gobierno de Arturo Frondizi, formuló una enérgica protesta en contra de Israel, pero poco ofendido estaba por la existencia de esa colonia nazi, de esa red de ocultamientos y simulaciones. Si alguien abriga alguna duda al respecto, existe en la propia Argentina abundante literatura, desde rigurosas investigaciones hasta material de divulgación oportunista que ha aparecido en revistas de circulación semanal, que bien saludan el secuestro de Eichmann tanto como la historia del “pobre anciano bondadoso” de Erick Priebke.

Conviene recordar además que las investigaciones del Centro Wiesenthal permitieron ubicar también en Argentina a otros jerarcas del Tercer Reich. Entre otros, y por citar una lista acotada, Alois Brunner (mano derecha de Eichmann), Martin Borman, Walter Kutschmann, Josef Schwammberger, Eduard Roschmann, Wilfred Von Owen (ayudante de Joseph Goebbels), Heinz Henrich Brucher, Abraham Kipp, los hermanos Byttebier  y Erich Priebke.  

Incluso podría agregarse que el jefe de la Gestapo, Heinrich Muller, vivió 30 años en Argentina bajo la falsa identidad de Heinrich Norman, en tanto Joseph Mengele viajaba continuamente entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, algo en controversia y sobre lo que hay algunos elementos probatorios que aún requieren una profundización.

Demás está decir, que en todos estos casos, Wiesenthal trabajó desde su Centro y con el espontáneo e institucional respaldo de las instituciones judías del mundo entero, con las que mantuvo una amplia y dinámica relación, no exenta de discusiones, coincidencias y desencuentros, como corresponde cuando las personas y las organizaciones trabajan en libertad, en el juego del libre albedrío.

 

Guillermo ha preferido destacar un hecho puntual de la colectividad judía ocurrido a finales del año 1997. Optó por borrar de un plumazo las decenas y decenas de gestiones realizadas por la comunidad judía latinoamericana y mundial, a través del Comité Judío Latinoamericano y del Congreso Judío Mundial en defensa de los derechos humanos en el Uruguay. De ello, hay abundantes testimonios e involucrados directos, que saben de esas gestiones reservadas realizadas de esa manera para no afectar la seguridad individual de terceros, incluso, de los propios dirigentes locales comunitarios. Es más, rechazó tajantemente los intentos de despojo patrimonial que algunas autoridades del proceso autocrático pretendieron realizar con algunas instituciones judías. Se entendió, y correctamente, que mantener esas instituciones en el estado en que estaban, eran una evidencia más del recorte de libertades y ante tal planteo, se dio, discretamente, una respuesta de principios.

 

En su columna de opinión, Guillermo se salteó, nada más ni nada menos, que un pronunciamiento inmediato anterior y contundente del Comité Central Israelita, de fecha 20 de mayo de 1996, en dos cartas iguales dirigidas a Matilde Rodríguez de Gutiérrez Ruiz y a Elisa Dellepiane de Michelini. En las mismas, firmadas por el Presidente Israel Buszkaniec y el Secretario General José Luis Zales, se señalaba:  “Ante el vigésimo aniversario del asesinato de los ex legisladores Sres. Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, el Comité Central Israelita del Uruguay se solidariza con usted y sus familiares ante el dolor por lo sucedido en esa trágica jornada”.

 

Ese pronunciamiento, en un momento particular de los actos del 20 de mayo, era el primero de los que se hacía en la era democrática, en la búsqueda de un objetivo básico; memoria. Sólo hay memoria, si hay verdad.

Y continuaba: ”El mandamiento de recordar, de trasmitir de generación en generación los acontecimientos significativos del pasado, está referido claramente tres veces en el Libro del Exodo y una en el Deuteronomio: "Y cuando os pregunten vuestros hijos" ... "Y le dirás a tu hijo"... (6,6-7). Y el Levítico enseña "No tomar venganza ni guardar rencor contra los hijos de tu pueblo" (19,18)

Consecuente con los principios éticos del judaísmo, este Comité rechaza todo acto de violencia como forma de imponer ideas, provenga de grupos políticos, de grupos terroristas o de gobiernos totalitarios o de democráticos, y considera que los derechos humanos están indisolublemente ligados al Estado de Derecho y a la vigencia plena de los valores democráticos, tal como lo prueba la convivencia libre y pacífica de nuestra sociedad pluralista”

 

Finalmente Guillermo incurre en un error más, que se marca en su conclusión: que “la vida y –ahora la muerte- de Simón Wiesenthal hayan puesto en aprietos a la colectividad judía en Uruguay”. A tal extremo ello no ha sido así, que su ejemplo es enseñado en todas las escuelas judías uruguayas. Y no desde ahora, desde hace décadas. Su nombre es valorado en todas y cada una de las sinagogas de este país. Y porque apenas transcurridas unas pocas horas de su fallecimiento, representantes de todas las organizaciones judías se reunían para hacer un minuto de silencio en su memoria.

 

Simón representa el ejemplo más firme, contundente y desgarrador de un principio ético fundamental de la vida judía: “justicia, justicia perseguirás”. Aún perseguimos justicia para los millones de asesinados en el holocausto. Aún perseguimos justicia para las víctimas de los asesinatos de Buenos Aires. Y lamento recordar, que pese a las imágenes del horror, de la devastación y de la muerte, los asesinados de la AMIA-DAIA, y de la Embajada del Estado de Israel, aún reclaman justicia.

 

Finalmente, quiero precisar, porque así lo pienso y siento, que estas diferencias que pongo de manifiesto en este texto, que son importantes, no cambian mi aprecio personal y valoración por la capacidad intelectual de Guillermo. Aunque las creo equivocadas e injustas, Guillermo es un profesional honesto y franco, que escribe con pasión por la verdad y la justicia. Y aunque cometa, porque cometemos, algún error, ello no cambia nuestra visión sobre su honestidad y hombría de bien

 

Sin otro particular, saludo a todos los periodistas de Brecha, y a Guillermo e Ivonne en particular, con mi más cálida y sincera consideración

 

 

Ernesto Kreimerman

Presidente del

Comité Central Israelita del Uruguay

 

 

PD: sólo al final, casi como un agregado al margen, quiero recordar algo que dije en ocasión de asumir como presidente del C.C.I.U.: “Somos un pueblo con memoria, pero sobre todo, como nos enseña nuestro rabino Alejandro Bloch, constructor de futuros. Para ello es básico la libertad y la obstinación por la libertad. Y no sólo la libertad de Israel, lo cual sería una visión reduccionista, sino la libertad como concepto fundamental para la vida. Podría citar el nombre de numerosos judíos que desde distintos sitios, distintas organizaciones partidarias, dieron lo mejor de sí para que la sociedad uruguaya recuperara los espacios de libertad y democracia que el autoritarismo le había arrancado. Esos judíos lo hicieron desde su condición de ciudadanos, desde una opción individual pero enraizada en una cultura milenaria de búsqueda de libertad.. Y quiero mencionar, solamente un nombre, cuyo destino final aún se desconoce, citarlo en homenaje a todos esos hombres y mujeres demócratas, repito, que desde diferentes y variadas opciones que conforman el amplio espectro político democrático nacional, contribuyeron a la defensa y reconstitución de la democracia; quiero mencionar en homenaje a ellos, a Eduardo Bleier, un hombre que se crió en el seno de la Comunidad Húngara, la foto de su padre luce en una de las paredes, donde se reúne la directiva de la Comunidad Húngara, fundador y directivo comunitario, abuelo de Gerardo Bleier, un amigo”.

 

 

Comité Central Israelita del Uruguay - Comunicado de Prensa

Desconexión

Un gesto generoso, doloroso y fecundo por la paz

En estas horas, las fuerzas de seguridad del Estado de Israel completan la evacuación total y absoluta de la población israelí de la zona de Gaza, dando cumplimiento a la decisión adoptada por el gobierno y refrendada por el parlamento, instancia máxima de representatividad de la única democracia en Medio Oriente.

Una vez más, la democracia israelí se ha dado los instrumentos para cumplir una resolución adoptada en el marco institucional, y efectivizada sin abusos en el uso de la fuerza del aparato estatal. El mundo ha sido atento testigo de estas dolorosas jornadas en la que una nación acaba de concretar una demostración unilateral por la paz. No se trata de un paso más; se trata de un cambio cualitativo para la región. Se trata de una oportunidad nueva para avanzar, con decisión, en una espiral constructiva de gestos y acciones positivas para alcanzar la amistosa relación entre países vecinos.

Desde diciembre del año pasado, cuando por primera vez se mencionó esta posibilidad estratégica, no faltaron las voces que, escudadas en el odio y la irresponsabilidad, quisieron ahogar el intento de buscar un nuevo camino, innovador, desesperado, para retomar el tránsito hacia la paz y la cooperación armoniosa entre poblaciones vecinas. Con la precaución responsable de hacer que esta trascendente resolución contara con el pronunciamiento positivo explícito, fue sometida a discusión y aprobación por el Consejo de Ministros. Conscientes del alto precio que podría llegar a pagar, la administración recompuso su mayoría parlamentaria y logró que la knesset, el parlamento israelí, diera su aprobación a la acción unilateral que el gobierno se encaminaba a concretar.

Muchos de los que hoy se llaman a silencio, muchos de los que hoy mascullan en voz baja que "no alcanza", y que hasta ayer susurraban "que era un acto propagandístico que bajo cualquier excusa no se haría", "que era una generación de expectativa que se frustraría a última hora", aún se niegan a reconocer la incontrastable realidad: la desconexión unilateral de los territorios de Gaza significa la mayor contribución a la recreación del espacio de negociación por la paz.

La sociedad israelí acaba de dar al mundo una demostración, firme y contundente, de su espíritu pacifista y pacificador. Y acaban de demostrar que las fuerzas de seguridad del Estado han actuado con comprensión y estima para con los colonos que debían ser retirados de Gaza, aún cuando ejercían su derecho legítimo a una resistencia no violenta a una medida del gobierno. Resistencia que muestra que la sociedad israelí podrá ser capaz de resolver sus contradicciones internas a la luz del libre juego de las ideas y al amparo de las normas democráticas que rigen la convivencia israelí.

Tras este generoso aporte, el siguiente paso está en manos de la Autoridad Nacional Palestina. De su entereza política y moral, de su ejercicio de la autoridad en los territorios bajo su responsabilidad, depende la continuidad de este proceso que Israel ha relanzado con toda esperanza y valor, y del que esperamos actitudes y acciones de igual profundidad y honestidad.

Es destino común de nuestras sociedades la armonía entre los pueblos. Para el pueblo judío, hoy más que nunca, y así lo acaba de demostrar con esta impresionante acción positiva por la paz, vale el precepto bíblico de "amarás a tu prójimo como a ti mismo". Este principio de raíz judía, milenario, es el que nos mueve en esta hora.

Al volver a optar por el camino de la paz, Israel vuelve a ser fiel a su historia milenaria, a su sentido sagrado de patria de un pueblo que ha pagado cara su fidelidad a sus principios. Una identidad que ha sabido de exilios y de muertes, pero que ha sabido construir y reconstruir su identidad con un sentido positivo de la vida, enriquecedor. Y así superamos Masada, la Inquisición, las Expulsiones, los progroms y los ghettos, las discriminaciones e incluso, el Holocausto. Nuestro amor a la vida, al entendimiento entre los pueblos y las naciones, viene de los más profundo de la historia de la humanidad. Desde ese tiempo buscamos este tiempo de paz y de libertad en la tierra de Israel.

En esta hora, el Comité Central Israelita del Uruguay, expresión de los judíos uruguayos, manifiesta su más profunda solidaridad con la sociedad israelí, con su impresionante gesto por la paz y exhorta a las autoridades palestinas a actuar en consecuencia, a construir ahora mismo, con decisión y valentía, ese espacio de convivencia armónica entre los pueblos.

... Y la Paz habrá de llegar

Montevideo, 22 de agosto de 2005

 


Densa, comprometida, moral y honrosa, la biografía de Simon Wiesenthal obliga a una seria crítica sobre el papel de Europa y del mundo con respeto a la impunidad de los crímenes nazis.

por Pilar Rahola


La conciencia del mundo no es abstracta, ni se forja por generación espontánea, como si se tratara de una especie de conciencia universal que se sitúa por encima de la voluntad precisa y terca de crearla. Muy al contrario, la historia está llena de ingratos episodios de gran perversidad que no han tenido nunca quien los relatase. Hace falta que un ser humano, situado por encima de la miseria del momento que vive, muy por encima del miedo y la locura, se ponga en pié y construya, con férrea convicción, una conciencia que nos apela y nos concierne a todos. De hecho, hace falta que este ser humano desvele, hurgue y tal vez construya nuestra propia conciencia.

El "iehudi tov" Simon Wiesenthal, el "buen judío" que sobrevivió a todo el recorrido del horror nazi, que contempló la muerte de 89 de sus familiares, que intentó suicidarse dos veces y que, cuando fue liberado de Mauthausen, su último campo de exterminio, por las tropas americanas, pesaba 45 kilos, ha sido, en cierto modo, la conciencia del holocausto. No estrictamente la conciencia de las víctimas, tan intensamente representadas por cada superviviente con su brazo marcado para siempre con el número de la maldad, sino la conciencia de la justicia. Fue él quien forjó el lema "justicia y no revancha" y, en aras de esa justicia que merecían las víctimas, dedicó su larga vida a encontrar, identificar, perseguir y finalmente condenar a los verdugos nazis. Es cierto que se considera que solamente un 10% de los responsables nazis han sido llevados ante la justicia, pero también lo es que algunos de los nazis cazados por Wiesenthal fueron emblemáticos. Por ejemplo, la cacería de la amble ama de casa que vivía tranquilamente en barrio neoyorquino de Queens y que Wiesenthal identificó como Hermine Braunsteiner, la mujer que había supervisado el asesinato de centenares de niños judíos. O el reto que, en 1958, le lanzaron, en una presentación del Diario de Anne Frank, un grupo de manifestantes que aseguraban que la joven holandesa no había existido nunca, un reto que él recogió.

Cinco años después identificaba a un inspector de policía de Viena como Karl Silberbauer, el oficial de la Gestapo que había arrestado a Anne. Su testigo en el juicio acalló para siempre a los negacionistas. Y también queda para la memoria la identificación, y posterior detención en Brasil, en 1967, del austríaco Franz Stangl, comandante de los campos de Treblinka y Sobibor; o la del comandante del gueto de Przemysl, detenido en Argentina en 1987. O, aún más, la localización de los dieciséis nazis que perpetraron el asesinato de la población judía de Lvov, la ciudad primero polaca y ahora ucraniana donde vivía el propio Wiesenthal.

Pero la gesta más paradigmática de Wiesenthal, en su lucha contra la impunidad de los criminales nazis, fue el hallazgo del arquitecto de la Endlösung (la "solución final"), el nazi Adolf Eichamnn, localizado en Buenos Aires en 1954, secuestrado por el Mosad, juzgado en Jerusalem y finalmente condenado a la horca, sentencia que se cumplió el 1962. Sus cenizas se lanzaron fuera de las aguas territoriales israelíes para que no ensuciaran tierra judía. El hombre que había planificado la deportación y la muerte en masa de millones de judíos dejaría para la crónica del horror aquello que Hannah Arendt tipificaría como "la banalidad del mal", una personalidad mediocre y banal y una "naturalidad" en la ejecución de las órdenes. "No perseguí los judíos con avidez, ni con placer. Fue un gobierno quien lo hizo. Acuso a los gobernantes de haber abusado de mi obediencia". El asesino más grande de la historia de Europa, no era gran cosa...

Densa, comprometida, moral y honrosa, la biografía de Simon Wiesenthal obliga a una seria crítica sobre el papel de Europa y del mundo con respeto a la impunidad de los crímenes nazis. Es cierto que tras la Segunda Guerra Mundial el mundo condenó el nazismo, y que los juicios de Nuremberg son su consecuencia más relevante. Pero también es cierto que tras esa catarsis colectiva momentánea, muchos países del mundo se transmutaron en refugio paradisíaco de criminales nazis, dejaron de perseguirlos, y la inmensa mayoría de ellos no han sido juzgados. Quede en la vergüenza colectiva el papel de Argentina, Chile o Brasil como refugios de nazis, países que no han realizado nunca la obligada autocrítica, y que aún hoy no reconocen su explícita complicidad con los criminales. Quede., la España negra, en cuyas Marbellas los nazis encontraron amor y refugio. Quede también constancia de la ausencia rotunda de autocrítica de Austria, país que llegó a tener como presidente a un hombre de pasado nazi, Kurt Waldheim, y que nunca ha recordado su absoluta entrega, como país, a la causa de Hitler. De hecho, lejos de realizar la catarsis de autocrítica severa a la Alemania se ha obligado a si misma durante décadas, Austria ha hecho creer al mundo que todos eran la Familia Trapp. Ni culpa, ni complicidad, sino una repugnante impunidad con su pasado. La tierna mirada... Pero del global de los países cómplices con el nazismo, Siria es, sin duda, el más flagrante, no sólo por haber sido refugio de nazis, sino por haber convertido en asesor de la presidencia a Alois Bruner, la mano derecha del mismo Eichmann, a quien aún protege. Wiesenthal le consideraba como el único nazi identificado y localizado que se le había escapado. De hecho, sin embargo, ¿se le escapó a Wiesenthal? ¿O se le escapó a un mundo, el interés del cual por los criminales nazis acabó junto con los juicios de Nuremberg, y que decidió mirar rápidamente hacia otro lugar, en parte por incomodidad de culpa, en parte por indiferencia? Que se sepa que un criminal nazi es el asesor de un presidente que se sienta a la ONU, que viaja y es visitado, que negocia e influye, y que se sepa y no ocurra nada quiere decir hasta qué punto el dolor judío no nos importa. En el fondo la biografía de Wiesenthal es una derrota, porque constata que solamente llegó la mano de la justicia a aquellos criminales que encontró Wiesenthal -u otros organismos judíos- pero no al resto de asesinos, muchos de los cuales aún viven en el anonimato y la tranquilidad. En este in memoriam improvisado al "Iehudi tov" Simon, quede como reflexión la constatación de una vergüenza: fueron judíos los perseguidos, fueron judíos los asesinados y, pese a las declaraciones de buenas intenciones, han sido judíos los que han cazado y juzgado sus verdugos. El mundo ha mirado con simpatía Wiesenthal, pero lo ha dejado solo, únicamente acompañado por su pueblo, el recuerdo de sus víctimas y su fuerza indòmita. Descanse en paz, justo entre los justos.

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