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13/02/2019

Por Gabriela Fridmanas

Bruno Nieuchowicz, joven uruguayo, premiado en Israel






A quien conoce a Bruno (Neiuchowicz) y su familia, no puede sorprenderle que llegue a metas que se traza, de las más diversas, depositando en el camino a ellas, seriedad y dedicación. A sus 19 años ya vivió una experiencia de un año en Israel; toca y canta en una banda de música, participa con su grupo en actos comunitarios, activa en el movimiento juvenil, además de dedicar tiempo a sus estudios formales. Hoy es premiado entre 500 participantes de más de 20 países, como uno de los 12 mejores del certamen fotográfico “Lente Judío”.

El concurso es organizado por The Museum of the Jewish People at Beit Hatfutsot (el Museo del Pueblo Judío), el Departamento de Actividades para la Diáspora de la World Zionist Organization y Tzión Ozeri (fotógrafo, licenciado en Bellas Artes), destinado a jóvenes activos en instituciones de educación no formal. La consigna en la que debían inspirarse las fotos, fue “Mi nexo con el Pueblo Judío”.

-Bruno, contanos de tí.

-Soy Bruno Nieuchowicz, tengo 19 años y básicamente desde que tengo memoria que me apasiona la fotografía. Tuve la suerte de haber descubierto mi vocación muy temprano. Hice todo mi proceso educativo en el Instituto Yavne y actualmente activo en el movimiento juvenil Jazit Hanoar. El año pasado estuve a cargo de la parte de comunicación, que me gustó un montón, por eso, desde que volví de Israel hace un año, donde estuve en un plan de formación, sábado a sábado asisto a Jazit a tomar fotos. Hoy estoy estudiando en la Universidad ORT Uruguay, Comunicación Audiovisual. Es una carrera que me gusta mucho y se conecta directamente con la fotografía y los medios audiovisuales que tanto me apasionan.

-Cómo se vincula tu familia a este proyecto específico?

-Por supuesto mi familia siempre me apoyó en toda esta locura de la fotografía. Ya participé en otros concursos en los que tuve la suerte de quedar también como finalista en uno y segundo puesto en otro. Mi familia siempre está. También mis amigos. Desde Uruguay o desde la parte del mundo en que estén.

-Por qué elegiste esta imagen para fotografiar?

-Cuando me dijeron para participar me vinieron automáticamente dos imágenes a la cabeza, una, mi papá y mi hermano poniéndose los tefilím; otra, mi abuela y mi mamá prendiendo las velas de Shabat junto a mi hermana. Ambas hubieran ilustrado mi idea, pero la que finalmente elegí me gustó más por su simbolismo, porque en la foto familiar aparecen tres generaciones.

-Qué orgullo, Bruno, finalista entre 500 trabajos!

-Sí, la verdad es que no lo esperaba. La verdad que no. Participó gente de más de 20 países en el mundo! A mí la foto me encanta, pero no pensé que podía llegar a quedar entre las 12 mejores. Quedé muy contento con haber llegado a donde llegué y ojalá las personas cuando vean la foto, les guste, pero además, sientan y les transmita algo.

-Cuando decís que la foto trasmita, te referís a lo que te trasmite también a vos? Porque al verla, como espectadora, y porque conozco a tu abuela, tu mamá y tu hermana, siento afecto, unidad, continuidad, y sobre todo, amor de familia …. Eso fue lo que te propusiste?

-Estuve mucho tiempo para encontrar la toma y fijándome de qué lado  el encuadre quedaba mejor, también teniendo en cuenta que mi hermana se distraía, por eso debí sacar varias fotos, hasta que en una de ellas encontré la mirada perfecta. Siento que fue como la mirada de una nueva generación, una nueva generación que estaba aprendiendo las tradiciones a partir de las generaciones anteriores y creo que eso es lo que transmite la foto, por la mirada, dudando, con intriga, admirando a mi mamá y mi abuela, además la luz de las nerot (las velas) le da una calidez que me pareció perfecta, porque refleja la misma calidez que se recibe en cada Shabat, viernes a viernes.

-Muchas gracias Bruno. Para nosotros es un orgullo que tu foto haya llegado a las paredes del Museo de la Diáspora en Israel, reflejando a tres generaciones de mujeres uruguayas, respetando su identidad y preservando sus valores.

-Quiero agradecer a todas las personas que día a día apoyan ésto que para mí es mi vocación y siempre me dan para adelante. Agradecer tambien a mi tía Bettina Wolff, mi primo Mathias Kurin y al embajador de Uruguay Bernardo Greiver, que me representaron y estuvieron presentes en Israel en la apertura de la exposición. Ojalá proyectos como éste encontraran apoyos a todo nivel y que a nivel comunitario se aliente a los jóvenes a participar.

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