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04/06/2020

Viajando con médula ósea






Ynet Español (adaptado por Alejo Sanzo)

El israelí que transporta médula ósea por el mundo

Mientras el transporte aéreo se encuentra detenido por el coronavirus, Mishel Zrian cruza el Atlántico docenas de veces, duerme en aeropuertos vacíos y no puede regresar a casa para ver a su familia en Israel, todo en una carrera contra el tiempo para entregar trasplantes que salvan vidas.

En los últimos dos meses en que el transporte aéreo se detuvo, Mishel Zrian ha cruzado el Atlántico y los Estados Unidos docenas de veces, durmiendo en aeropuertos vacíos y sin poder regresar a casa para ver a su familia en Israel, todo en una carrera contra el tiempo para lograr entregar trasplantes que salvan vidas.

Zrian es un mensajero contratado por el registro de donantes de médula ósea Ezer Mizion de Israel, que ha tenido que realizar acrobacias logísticas para llevar los trasplantes a sus destinos en medio de las interrupciones de viaje causadas por la pandemia. La organización sin fines de lucro, así como otras personas involucradas en la coordinación de trasplantes en todo el mundo, han sido desafiadas por la escasez de vuelos y las restricciones de viaje, obligadas a encontrar soluciones creativas o arriesgar la salud de los pacientes.

"Ha sido una lucha todo el tiempo, pero en el fondo de nuestras mentes sabemos que el paciente debe recibir este trasplante o morirá", explicó Bracha Zisser, director de Ezer Mizion, el registro judío de donantes de médula ósea más grande del mundo.

Para aquellos que necesitan un trasplante de médula ósea, generalmente pacientes con cáncer, es difícil encontrar la coincidencia correcta de ADN y a menudo requiere la ayuda de donantes internacionales.

El tiempo es crítico. Al comienzo del proceso de trasplante, se extrae la propia médula ósea del paciente. Si el trasplante no se proporciona dentro de las 72 horas, el paciente podría morir.

Por lo general, administrar un trasplante de médula ósea a un destino remoto es simple. Pero según la Asociación Mundial de Donantes de Médula, los registros de donantes y los centros de trasplantes de todo el mundo han estado lidiando con la forma de trabajar bajo las recientes restricciones.

Alemania, Italia y los Estados Unidos establecieron puntos de intercambio especiales en las bases militares para permitir que los mensajeros dejen y recojan los trasplantes allí en lugar de hacer que ingresen al país a través de aeropuertos civiles.

A medida que escaseaban los vuelos a Israel, los trasplantes de Ezer Mizion fueron enviados a Europa a través de Bélgica en vuelos de carga y luego conducidos a su destino final. Un vuelo comercial diario de Israel a los Estados Unidos ha permitido a la organización continuar con sus entregas, pero dentro de los límites del caos provocado por la pandemia.

Zrian abandonó Israel con destino a Estados Unidos para lo que se suponía que sería un breve viaje a mediados de marzo, solo para que, a su regreso, le dijeran que necesitaría permanecer en cuarentena durante 14 días, de acuerdo con las normas israelíes para todos los viajeros entrantes.

En ese momento, Ezer Mizion hizo un llamamiento al Ministerio de Salud de Israel y al Consejo de Seguridad Nacional, y logró asegurar la entrada especial de Zrian al país, siempre y cuando no saliera del aeropuerto.

Se le permitió dormir en una sala del aeropuerto entre vuelos y recibir sus entregas sin verse obligado a ingresar en cuarentena. Con los restaurantes del aeropuerto cerrados, Zrian subsiste con comida rápida mientras está en los EE. UU. y cuando regresa a Israel, tiene comidas más lujosas en el salón del aeropuerto.

Pero no puede irse a casa.

El hombre de 47 años no ha visto a sus dos hijos adolescentes en más de 70 días, y su esposa solo visitó una vez el aeropuerto durante ese tiempo. En los Estados Unidos, se le ha otorgado un permiso especial para ingresar por ser un trabajador esencial.

Zrian, que trabaja para la empresa de mensajería Royale International, ha volado con su invaluable carga más de 50 veces desde mediados de marzo, a menudo siendo el único pasajero en el avión y aterrizando en aeropuertos desiertos. Mientras que a veces duerme en su destino, su vida se mueve al ritmo de sus entregas. Recientemente pasó seis noches seguidas en vuelos y ha estado usando el mismo par de jeans durante semanas, lavándolos en un lavamanos cuando tiene la oportunidad.

"Extraño a mi familia", afirmó. "Pero siempre llevo un trasplante conmigo y sé que estoy haciendo lo correcto".

En una entrega con destino a Oslo, Zrian abordó un vuelo de carga a Bélgica, donde otro mensajero estaba programado para conducir el trasplante 14 horas hasta Noruega. Cuando los pilotos que encontró le ofrecieron un asiento en un vuelo directo a Oslo, lo que le ahorraría varias horas cruciales, aprovechó la oportunidad.

Pero con los vuelos desde Europa a Israel casi paralizados, Zrian tuvo que hacer un viaje indirecto a través de Frankfurt y luego Nueva York para poder regresar a su país.

La caída en los vuelos también ha afectado a los EE. UU., donde los riñones, el trasplante más común en los Estados Unidos, a menudo vuelan por todo el país y necesitan llegar a los pacientes en 30 horas. Cuanto más tiempo un riñón está fuera del cuerpo, más se deteriora su condición. Otros órganos suelen viajar en aviones privados.

Según Dorry Segev, profesor de cirugía de trasplante en la Universidad Johns Hopkins, la interrupción del viaje probablemente esté causando demoras, lo que afecta la calidad del riñón y podría provocar que algunos pacientes pospongan la atención que necesitan.

"No tenemos nuestra infraestructura de vuelo comercial en los Estados Unidos, en la que se apoya el trasplante de riñón", aseguró. "Es muy caótico".

Rick Hasz, del Programa de Donantes Gift of Life, con sede en Filadelfia, sostuvo que los riñones todavía estaban llegando a sus destinos, aunque con diferentes técnicas de preservación y planificación adicional.

Zisser, de la organización sin fines de lucro israelí, mencionó que ninguna de las docenas de entregas realizadas en los últimos dos meses ha incumplido su fecha límite.

"La idea de salvar una vida siempre estuvo en nuestros corazones", manifestó, "y estábamos dispuestos a hacer todo por eso".

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