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09/07/2019

Atentado a la AMIA y Derechos Humanos. ¿En qué está la justicia argentina hoy?






Por Dr. Jaime Apoj, para CCIU

Atentado a la AMIA y Derechos Humanos. ¿En que está la justicia argentina hoy?

Durante este mes de julio, se cumplirán 25 años del criminal atentado a la AMIA en Buenos Aires, 25 años de azarosos procesos judiciales laberínticos e inconclusos. Procesos que luego de décadas se revisan, se anulan y se impulsan nuevamente. Pero no se ha logrado juzgar a los verdaderos autores materiales del crimen que costó la vida a 85 personas y causó heridas a más de 300, por no hablar de los daños materiales (la destrucción total del edificio sede de la mutual).

SE ABREN NUEVAS INSTANCIAS.

Semanas atrás, el Ministro de Justicia argentino German Garavano, lamentaba que "haya pasado desapercibido" el desarrollo del nuevo juicio oral y público por el atentado contra la AMIA, porque se trata de un proceso "que podría realmente develar qué fue lo que pasó", según informaba el periódico La Nación. Es que el Tribunal Oral Federal N° 3 comenzó recientemente a juzgar por segunda vez al ex reducidor de autos Carlos Telleldín, acusado por la Fiscalía de haber participado del atentado, ya que era el poseedor de la camioneta Trafic usada como coche bomba. Claro que la gran dificultad radica en poder llevar a los estrados a los verdaderos autores materiales e intelectuales del atentado, esto es a los funcionarios del gobierno iraní que lo planificaron, así como a las células de Hezbollah que, según surge probado de investigaciones llevadas a cabo en el Tribunal del Juez Bonadio, arribaron a Buenos Aires a ejecutarlo. Acto que dicho Magistrado calificó poco tiempo atrás como un acto de guerra contra el Estado argentino, y un crimen de lesa humanidad.

LA TIPIFCACIÓN DEL ATENTADO COMO CRIMEN DE LESA HUMANIDAD.

Si bien posteriormente la justicia argentina cambió dicha calificación y en su lugar la tipificó como una “grave violación de los Derechos Humanos”, algunos querellantes recurrieron dicha calificación, ya que los crímenes de lesa humanidad nunca prescriben; no obstante, se interpretó que, dadas las dimensiones del atentado, de todos modos se trata de un delito imprescriptible, lo que permite que la Justicia continúe actuando.

En cuanto a la imposibilidad de juzgar a los acusados que viven en el extranjero y que no son extraditables, el diputado Daniel Lipovetsky presentó un proyecto de ley que permitiría tramitar el juicio “en ausencia” de los acusados, argumentando que constituiría una herramienta que podría permitir no solo en casos de terrorismo, sino de narcotráfico, de trata de personas y en otros delitos juzgar a los líderes de estas organizaciones criminales, proyecto que ha sido calificado como positivo por algunos jueces.

ENCUBRIMIENTOS Y SOBORNOS.

El resultado de todas las instancias judiciales del caso AMIA es hoy alarmantemente negativo. En este cuarto de siglo quedó al descubierto -dentro mismo del sistema judicial- toda una red de sobornos y encubrimientos, de creación de “pistas falsas” que lograban obstaculizar el avance de la justicia. Sí resulta positivo que al menos, fueron apartados del caso y penalmente procesados por los delitos de encubrimiento y soborno los primeros funcionarios que intervinieron como el Juez Galeano, dos Fiscales, dos ex agentes de la inteligencia argentina entre otros. Esto en cuanto a la investigación primaria sobre los autores intelectuales y los materiales de aquel atentado, la llamada conexión local, etc...

Pero por otro lado, encontramos el caso del “Memorando” de supuesta colaboración en la investigación del atentado, firmado entre los gobiernos de Irán y Argentina, instancia judicial que llegó hasta donde pudo llegar, y que concluyó en que a través de dicho Tratado, se intentaba encubrir al gobierno iraní; todo ello al impulso del Fiscal especial Alberto Nisman, asesinado la noche anterior a que presentara sus conclusiones al Legislativo argentino.

POLITICA PARTIDARIA Y CAUSA AMIA.

Ya es hora por tanto, de que se permita avanzar a la Justicia argentina sin presiones indebidas, con plena autonomía y sin influencias político partidarias. Porque, justo es decirlo, la política partidaria no debiera ser un obstáculo ni influir en las causas judiciales. Véase que, en esta intrincada madeja, un grupo de querellantes en esta causa, solicitó que se cite a declarar al candidato a la Presidencia Alberto Fernández como testigo, una vez consagrada la fórmula que lo lleva junto a Cristina Fernández como candidata a Vice presidenta, ya que en 2015, cuando se encontraba distanciado de la ex Presidenta, había afirmado que el Memorando que ésta firmó con Irán, era la prueba misma del encubrimiento. Ahora, se solicita al Juez que se lo cite como testigo para que amplíe su declaración y aporte la prueba en que fundamentó sus expresiones. Esa investigación -por la firma del Memorandum- se tramita ante el Tribunal Oral Federal 8, y entre los acusados están la ex presidenta Cristina Kirchner, el ex funcionario de su gobierno Carlos Zannini y el mediático activista social Luis D'Elia, entre otros.

EL NUEVO JUICIO. ¿APARECE UNA ESPERANZA?

Dentro de este panorama, y retomando la información sobre el nuevo juicio, es que el ministro de Justicia expresó que "este nuevo juicio oral y público, luego de aquel que nulificó las investigaciones, es el primero que se refiere a alguien que podría haber tomado parte de algún modo en el atentado, y lamentablemente ha pasado desapercibido para los medios de comunicación”. Agregó que en el nuevo proceso "está focalizado el trabajo con un perfil mucho más técnico, mucho más preciso, con una serie de avances muy importantes en lo que es la desclasificación de archivos de la AFI, que han sido pasados a la UFI-AMIA (Unidad Fiscal especializada), la unidad de la fiscalía y de la Procuración, así que se están haciendo tareas muy significativas e importantes", concluyó, según el citado medio.

Ya es hora de que la Justicia, en su mejor acepción, aquella que aparece personificada en esa estatua de mujer con los ojos vendados, la balanza y la espada en sus manos, se abra camino definitivamente, caiga quien caiga, y le cueste a quién le cueste. Ha pasado un cuarto de siglo, ya es tiempo.

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