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Prensa local
El
País 04/12/07
Knesset. Pese a evocación emotiva, hubo momentos tensos
Israel recordó su creación en un acto parlamentario
DANIEL RODRIGUEZ OTEIZA - ENVIADO - EL PAÍS EN ISRAEL
"Somos un país que vive en peligro y con problemas. Por
eso, damos una mano en señal de paz y tenemos la espada en
la otra", afirmó el primer ministro de Israel, Ehud Olmert,
en la sesión especial de la "Knesset", el Parlamento.
La sesión se realizó para celebrar los 60 años de la
resolución de Naciones Unidas que aprobó el plan de
partición de Palestina, del que surgió el Estado de Israel,
y tuvo momentos agitados cuando legisladores de la oposición
intentaron interrumpir a viva voz a la presidenta del
cuerpo, Dalia Itzik y a la ministra de Relaciones
Exteriores, Tzipi Livni.
La sesión se llevó cabo bajo estrictas medidas de
seguridad. Los representantes árabes optaron por boicotear
la sesión, debido a su significado. Asimismo, estuvieron
presentes diplomáticos de todos el mundo y los familiares de
los cuatro latinoamericanos que tuvieron decisiva
participación para impulsar y aprobar la resolución 181 del
29 de noviembre de 1947, que planteó la creación de los dos
estados.
Olmert y sus ministros se ubicaron en la primera fila de la
sala de sesiones, en tanto Itzik estuvo acompañada en la
Presidencia del cuerpo por el presidente de Israel, Shimon
Peres.
Olmert, quien hace pocos días retornó de Estados Unidos de
la conferencia de paz de Annapolis, reivindicó los alcances
de la resolución aprobada hace seis décadas, al sostener que
"en nuestros días, al igual que en aquel tiempo, la realidad
sigue siendo que deben existir dos Estados". Advirtió que no
resta importancia a las dificultades que se encontrarán en
el camino, pero subrayó que "la vocación de paz que siempre
ha tenido Israel lo lleva a negociar, con plena conciencia
de lo que está en juego".
Olmert, quien ha recibido fuertes críticas de la oposición
por la manera en que ha encarado las negociaciones, -lo
acusan de estar dispuesto a hacer demasiadas concesiones-
afirmó que "lo ocurrido hace 60 años significó el
cumplimiento del sueño de Theodore Herzl (una de las figuras
de mayor relevancia de la historia judía). Todos ustedes han
visto el milagro que significa tener un Estado para un
pueblo que logró salir del abismo y con enorme sacrificio
construyó la realidad actual".
GRITOS. Pese al significado histórico de la sesión, ésta
perdió en dos momentos el cariz protocolar y de evocación
emocionada, a raíz de la reacción destemplada de algunos
legisladores opositores que intervinieron, sin pedir la
palabra, intentando interrumpir a la ministra Livni, cuando
esta se refirió a las recientes negociaciones de paz.
Después de unos momentos, logró retomar el hilo de su
discurso, y mirando y señalando a las bancadas de oposición,
proclamó que en las negociaciones de Annapolis ella habló
con absoluta claridad a los representantes palestinos y
árabes, para dejar sentado que Israel había llegado con
voluntad de paz y negociación como siempre, pero que no iba
a hacer ninguna concesión que pusiera en peligro a su país.
CORAJE. La sesión fue abierta con el discurso de la
Presidenta del cuerpo. Allí surgieron los primeros
cuestionamientos de la oposición. Pero Itzik, acostumbrada a
lo ríspido de los debates en ese ámbito, ignoró a los
opositores y habló con voz más fuerte para acallar a los
críticos. Para que los opositores no tuvieran dudas, dijo:
"La mayoría del pueblo de Israel apoya la existencia de dos
Estados, para que se desarrollen con respeto por las
características y particularidad de cada uno".
Recordó que hace 60 años, 57 países participaron de la
Asamblea General de Naciones Unidas, en tanto ahora hay 192;
de los cuales 169 tienen relaciones con Israel.
La intervención final estuvo a cargo del líder de la
oposición, Benjamin Netanyahu, quien relató cómo los árabes
respondieron con la guerra a la decisión de Naciones Unidas
y luego a la proclamación de independencia, realizada por
Ben Gurion en mayo de 1948. "Aprendimos que la única manera
de existir como Estado era con nuestro esfuerzo y sacrificio
para defendernos", dijo. "Hasta hoy nuestra existencia ha
estado asegurada porque lo dimos todo por nuestra tierra".
Después hizo algunos comentarios críticos y de duda sobre
los alcances y perspectiva de las negociaciones de paz de
Annapolis y afirmó que, por sobre todo, siempre tiene que
estar la seguridad de Israel como nación libre e
independiente.
Reconocimiento "eterno" a Uruguay
"Tenemos una deuda eterna con Uruguay", comentó a El País
la canciller israelí, Tzipi Livni, en un momento de la cena
ofrecida en un salón contiguo a la sala de sesiones del
Knesset, y de la que participó durante casi una hora el
gobierno encabezado por Olmert. "Somos un pueblo que
reconoce y recuerda todo lo que hizo Uruguay por Israel".
La presidenta del Parlamento, Dalia Itzik, también tuvo
palabras de elogio para la actuación de Uruguay hace 60
años, en la ONU. "Este acto fue un reconocimiento al
Embajador de Uruguay y a los de Guatemala, Brasil y Perú,
que hicieron posible la resolución histórica". A la
legisladora le quedaba aún el trago amargo del boicot de los
diputados árabes a la sesión: "Nunca pierden la oportunidad
de hacer algo equivocado".
www.elpais.com.uy
La República 30/11/2007
Confidencial. Los servicios de inteligencia espiaron al
diplomático hasta 26 años después de su muerte
Fabregat, homenaje y revelación
Un documento confidencial entregado ayer a la nieta del ex
embajador Enrique Rodríguez Fabregat lleva a una conclusión
sorprendente y absurda: los servicios de inteligencia lo
espiaron hasta, al menos, el año 2002, es decir, 26 años
después de su muerte.
Sorpresa. La nieta del diplomático recibe la copia de la
documentación confidencial. Ana Rosa Rodríguez, nieta del ex
embajador no daba crédito a lo que leía. En la plaza
"Rodríguez Fabregat", el politólogo uruguayo Gerardo Caetano
le entregó copia de un prontuario de Enrique Rodríguez
Fabregat elaborado por la dictadura.
Allí mismo, bajo un sol radiante, supo que su abuelo, era
espiado por los servicios de inteligencia, algo que intuía
porque integró el grupo fundacional del Frente Amplio. Pero
su desconcierto fue mayor cuando leyó al final de las tres
páginas, con fecha 9 de febrero del año 2002, que un agente
de inteligencia informaba, en su ficha, "del fallecimiento
de una persona de nombre Enrique Rodríguez Fabregat".
El prontuario lleva el número 58.395, tiene su nombre y en
segundo lugar aparece la clasificación de "indeseado" que la
dictadura le dio a Rodríguez Fabregat.
Al recibir la copia del prontuario, Ana Rosa Rodríguez no
hizo más que recordar y agradecer en nombre de "muchos
uruguayos y muchos otros latinoamericanos que pasaron
momentos de persecución, de tortura, difíciles", dijo ante
decenas de personas en el espacio público denominado
"Enrique Rodríguez Fabregat".
Poco antes, Caetano recordaba la trayectoria. Rodríguez
Fabregat fue maestro, profesor de geografía, militó en el
Batllismo, fue ministro de Educación Pública en el año 1927
e impulsó que nuestro país restableciera las relaciones
diplomáticas con la Unión Soviética. De su larga trayectoria
también se lo destaca por ser el autor del decálogo de los
Derechos del Niño y la Tabla Universal de los Derechos del
Niño. Pero además fue embajador de Uruguay ante las Naciones
Unidas donde impulsó la creación de dos estados uno judío y
otro árabe. Al acto asistieron varios embajadores, entre
otros, los de Israel y Argentina, el intendente de
Montevideo Ricardo Ehrlich, entre otros.
www.larepublica.com.uy
La República 30/11/2007
La Resolución 181 de la ONU
Ayer, se cumplieron 60 años de la aprobación de la
resolución 181 de la ONU, conocida como la partición de
Palestina, en la que Uruguay jugó un papel importante. El
protagonismo le correspondió en ese momento al representante
uruguayo en las Naciones Unidas: el profesor Enrique
Rodríguez Fabregat. La resolución disponía la partición del
territorio de Palestina para crear un Estado árabe y un
Estado judío. Un total de 33 de los 55 países que integraban
en ese entonces la ONU --entre ellos Uruguay-- votó a favor.
la resolución.
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Caras y Caretas 30/11/2007
Con el Embajador de Israel, Yoel Barnea
“Dos estados para dos pueblos: emblema de paz y progreso”
El 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General
de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York, aprobó su
Resolución Nº 181 que creó el Estado de Israel, como hogar
histórico del pueblo judío, ardiente todavía del Holocausto.
Carlos Luppi
Esa misma resolución aprobó, paralelamente, la creación de
un estado árabe-palestino que la parte árabe rechazó, pues
manifestó no estar dispuesta a dividir el territorio en
disputa con la población judía, según nos puntualizó el
embajador.
Se conmemora, pues, el 29 de noviembre de 2007, 60 años de
la culminación del proceso internacional que llevó meses
después, en mayo de 1948, a la creación del Estado de
Israel. En tan memorable instancia, tuvo importante
participación Uruguay a través de la acción del entonces
Embajador ante la ONU, Enrique Rodríguez Fabregat.
El Embajador Yoel Barnea, Master en Economía y en Relaciones
Internacionales en la Universidad de Ginebra, Suiza, casado
y padre de dos hijas, nació en Buenos Aires, en 1950. Como
su antecesor, Joel Salpak, proviene pues, también de dos
países hermanos: Israel y Argentina, con los que nos unen,
por diferentes motivos (en un caso el ser una nación
pequeña, sin más salvaguardia que el Derecho Internacional,
y en el otro, la vecindad regional), las estrategias propias
de un destino común. El Embajador Barnea (que habla español,
hebreo, francés, inglés, portugués, alemán y húngaro), es
poseedor de una dilatada trayectoria en la diplomacia
israelí, y, desde agosto de 2005, Embajador de Israel en
nuestro país.
Lo que sigue es el resumen de una extensa conversación.
Sr. Embajador ¿Cuáles son los sentimientos del Pueblo de
Israel en relación al 60 aniversario de la Independencia de
Israel?
Es un sentimiento de orgullo y satisfacción. Después de dos
milenios, donde el pueblo judío estaba disperso y fue
discriminado, con trágicas repercusiones cuyo apogeo fue el
Holocausto, tenemos desde hace 60 años el privilegio de
tener un Estado independiente, recobrando así la soberanía
nacional sobre la tierra de nuestros antepasados.
Desde nuestro establecimiento, hemos tendido nuestra mano en
señal de paz hacia nuestros vecinos y hoy en día seguimos
creyendo en esa paz tan anhelada y reiteramos, una vez más,
que el único camino hacia la comprensión, cooperación y
entendimiento con nuestros vecinos árabes pasa
exclusivamente por la mesa de negociaciones y por intermedio
de concesiones comunes: sin violencia, sin terrorismo, sin
guerras.
Estamos orgullosos de haber construido un estado
democrático, moderno, progresista, respetuoso de todos los
credos y religiones, abierto y cooperativo con todos los
países y pueblos amigos.
Israel puede ser considerado un país del Primer Mundo:
¿Cuáles son sus principales datos cuantitativos?
El ámbito de alta tecnología se ha desarrollado de una
manera vertiginosa y nuestras exportaciones totales de
bienes sumaron en 2006, U$S 40.000 millones (las
exportaciones de bienes y servicios fueron de U$S 63.000
millones), de los cuales U$S 36.000 millones son productos
industriales y la mitad de ellos son exportaciones de alta
tecnología.
Nuestra población es de 7.1 millones de habitantes, 80%
judíos y 20% árabes-israelíes.
El producto bruto interno (PBI) es de U$S 140 mil millones y
si lo analizamos per cápita llegamos a más de U$S 20.000.
El nivel de desempleo del país es de 8.5% y la inflación
(negativa) en 2006 fue de -0.1%.
Tenemos un sector agrícola muy desarrollado desde nuestra
independencia, lo que permitió transformar zonas desérticas
o semi-desérticas que se adaptan al cultivo de variadas
especies de productos agrícolas.
No olvidemos que los gastos de defensa son muy altos; en
nuestros primeros años representaban alrededor de un tercio
de nuestro PNB y en los últimos años oscilan alrededor del
10% del mismo.
¿Cómo definiría brevemente las relaciones de Israel con
Estados Unidos y el resto de los países americanos?
Con Estados Unidos compartimos principios y valores comunes
y el anhelo conjunto de construir una paz justa y duradera
en el Medio Oriente. Estados Unidos es nuestro principal
mercado de exportación, junto con la Unión Europea, tenemos
un acuerdo amplio de libre comercio con los americanos y
existe una amistad muy profunda entre los dos pueblos,
precisamente fundamentada en esos valores y objetivos
comunes.
Estados Unidos ha ayudado a Israel desde su establecimiento
en el ámbito militar, financiero, económico, diplomático y
otros. No olvidemos que inmediatamente después de la
declaración de nuestra independencia, en 1948, el mundo
árabe atacó al nuevo-antiguo estado judío y el apoyo
americano fue crucial para la supervivencia del estado que
acababa de renacer.
Israel y el continente americano, Centro y Sudamérica,
mantienen estrechas relaciones de amistad y cooperación. El
apoyo de varios países de este continente, como el Uruguay,
fue crucial a nivel de las Naciones Unidas, en los esfuerzos
que llevaron a la adopción de la Resolución de Partición
(del territorio en disputa) el 29 de noviembre de 1947.
Vale la pena reiterar que la decisión en cuestión preconiza
la constitución de dos estados: uno judío (el Estado de
Israel, que se constituyó) y el otro árabe-palestino, que no
se formó a causa de la negativa del mundo árabe de dividir
el territorio en disputa entre los dos pueblos.
El nudo gordiano
¿Cómo caracterizaría el estado actual de relaciones de
Israel con el mundo árabe?
Hasta la segunda mitad de los años setenta del siglo pasado,
Israel y el mundo árabe mantenían solamente relaciones de
hostilidad y había un profundo abismo entre las partes. La
histórica visita del entonces presidente egipcio Anwar – el
Sadat a Israel, en 1977, cambió totalmente la situación.
Sadat entendió que el camino de la guerra y la hostilidad no
es provechoso y no trae los resultados esperados para los
vecinos de Israel y el mundo árabe, en general. Por eso
decidió, con mucha sensatez, obtener concesiones de Israel
por la vía del diálogo y las negociaciones (y las
consiguió), lo que no le fue posible a los árabes en el
campo de batalla, en las actividades terroristas y las
diversas guerras, donde Israel supo defender su existencia
con éxito y heroísmo.
Hoy en día tenemos relaciones diplomáticas con Egipto y
Jordania, relaciones a diversos niveles con países del
Golfo, y hay más países moderados en la región que optaron
por el camino de la negociación y el diálogo para resolver
el largo conflicto.
Es en este marco que se reúnen en estos días Israel y un
número significativo de países árabes en Annapolis (EE.UU.)
para reanudar el proceso de negociación de paz. Es la
primera vez que la Liga Arabe estará representada, después
de dar su acuerdo de principio a esta conferencia
internacional. Siria también declaró que estará
representada. Así que tenemos esperanzas que el mundo árabe
se unirá alrededor de los países moderados como Egipto,
Jordania y la Autoridad Palestina, liderada por el
presidente Mahmoud Abbas, para contrarrestar el extremismo
liderado por Hamas, Irán y Hizbollah. Siria también deberá
decidir ya si forma parte de estas visiones y posiciones
extremas o se une a los países moderados.
¿Cuáles son hoy las posibilidades de creación de un Estado
Palestino?
El principio de “dos estados para los dos pueblos” está en
el centro de la política actual de Israel a fin de obtener
esa paz tan anhelada. Dos estados en los cuales cada
pueblo, el judío y el palestino, podrán realizar sus
aspiraciones nacionales en un espíritu de cooperación y paz,
abandonando de una vez por todas todos los caminos violentos
para resolver las eventuales divergencias entre los dos
pueblos en el futuro.
Así que considero que la constitución de un Estado Palestino
es muy posible en un próximo futuro, siempre y cuando ese
estado no sea fuente de futuras agresiones contra Israel,
siempre y cuando el camino y los métodos pacíficos, a través
de las negociaciones, de parte de los países árabes
moderados se impongan sobre las visiones y posiciones
extremistas de algunos países y grupos terroristas de la
región.
¿Cree que el camino de la paz está cercano, como afirmó
recientemente en un artículo el ex – Secretario de Estado de
los EEUU, Henry Kissinger?
Sí, por las razones que ya expuse en las preguntas
anteriores.
Israel y Uruguay
¿Cómo definiría las relaciones entre ambos países?
Relaciones de amistad y cooperación, fruto de valores e
intereses comunes y un apoyo inequívoco de este país amigo y
sus diversos gobiernos a la existencia y seguridad de
nuestro estado y el derecho del pueblo judío, como todo
otro, a tener un estado propio, donde su destino está en sus
propias manos. No hay ni puede haber una coincidencia total
en las posiciones de estos dos países amigos en diversos
temas bilaterales o internacionales a la orden del día, pero
estas visiones diferentes, como entre amigos sinceros, se
discuten en un ambiente de diálogo positivo, fundamentado en
esa profunda amistad, cooperación y valores comunes que
caracterizan a los dos estados y pueblos.
Esperamos poder recibir al señor presidente Vázquez en una
visita oficial a Israel en el correr del año 2008.
¿Cuáles son actualmente las cifras del intercambio comercial
y los principales rubros?
Israel importa del Uruguay alrededor de U$S 40 millones,
principalmente carne. Alrededor de 85% de la carne que se
consume en Israel proviene del Uruguay. Estos últimos 12
meses hemos importado alrededor de U$S 20 millones más de
carne de Uruguay, como resultado de restricciones de
exportación de parte de países vecinos en esta región, lo
que llevó las importaciones israelíes a más de U$S 60
millones.
Israel exporta al Uruguay alrededor de U$S 17 millones,
constituido por productos de alta tecnología, maquinarias,
productos agro-industriales y químicos, así como algunas
experiencias de exportación de productos agrícolas hacia el
Uruguay.
Hay un déficit de nuestra balanza comercial bilateral, del
punto de vista israelí, que nos gustaría compensar,
aumentando nuestras exportaciones, un objetivo al cual le
estamos otorgando prioridad en el ámbito comercial.
¿Cuáles son los principales programas de colaboración que
Israel tiene con Uruguay?
El Departamento de Cooperación Internacional del Ministerio
de Relaciones Exteriores organiza cada año curso en las
áreas de educación, salud, agricultura, alta tecnología,
sindicalismo y otros temas, en el cual participan anualmente
decenas de uruguayos.
Tenemos también programas de expertos israelíes en ésta y
otras áreas, que en coordinación con nuestros interlocutores
uruguayos, llegan aquí para dictar cursos, asesorar y
proponer soluciones a los problemas y temáticas a la orden
del día en Uruguay. Decenas de expertos han visitado
Uruguay en los últimos 50 años (desde que el programa de
cooperación internacional fue lanzado en Israel a mediados
de los años 50 del siglo pasado).
Hay una cooperación bilateral en el ámbito cultural y de
salud, así como intercambio de visitas en las diferentes
áreas de actuación.
Hay, por supuesto, una cooperación y negocios entre empresas
privadas de los dos países, en los cuales el sector público
israelí apoya estas iniciativas, que resultan frecuentemente
en programas de cooperación bilateral entre nuestros dos
países.
La comunidad de israelíes de origen uruguayo, residentes en
Israel (alrededor de 12.000) es un factor importante que
alienta los contactos y la cooperación bilateral.
¿Cómo avizora el futuro de las relaciones entre ambos
países?
Hoy, como ayer y también mañana, estoy convencido que estas
tan buenas y profundas relaciones irán estrechándose aún
más, también por el hecho que vivimos en el siglo XXI, en un
mundo globalizado, donde las posibilidades de cooperación e
intercambio se han multiplicado significativamente.
Precisamente en estos días tienen lugar negociaciones en su
etapa final, a fin de firmar un acuerdo de libre comercio
entre los países del MERCOSUR e Israel, el primero de este
bloque fuera de la región. Esperamos que la firma
definitiva se realice aún este año, durante la cumbre del
MERCOSUR que tendrá lugar a mediados de diciembre en
Montevideo, ejerciendo Uruguay la presidencia pro-témpore
del bloque hasta fines del presente año.
Las amenazas pendientes
¿Hay preocupación por las manifestaciones del presidente de
Irán, Mahmoud Ahmadinejad?
Sin duda alguna, nosotros simplemente le creemos al
presidente de Irán cuando dice que hay que borrar a Israel
del mapa y que es esa la intención de la política actual del
gobierno iraní, si tiene o tendrá la capacidad de hacerlo.
Por eso nos preocupa la voluntad de Irán de obtener
tecnología nuclear para fines pacíficos, según declaraciones
de los líderes y representantes iraníes. ¿Pero cómo
conciliar esta posición con la hostilidad que demuestra Irán
hacia Israel, con las declaraciones de su voluntad, siendo
un miembro de las Naciones Unidas, de aniquilar al estado
judío, también miembro de las Naciones Unidas (organización
internacional, no lo olvidemos, que tiene como objetivo
principal preservar la paz a nivel mundial)?
Paralelamente, niega Irán el terrible Holocausto de nuestro
pueblo, acontecido hace no más de 65 años atrás. ¿Cómo
conciliar las declaraciones de la intención iraní del uso
pacífico de la tecnología nuclear con el apoyo de este país
al terrorismo internacional y a grupos terroristas de la
región como Hamas y Hizbollah?
Nosotros tomamos en serio estas manifestaciones extremas del
régimen iraní, creemos en su voluntad de realizarlas, si su
capacidad se lo permite, y por eso tomamos todas las medidas
necesarias para defender la seguridad y la existencia de
nuestro país, contra toda eventual agresión.
Un Irán nuclear no es un peligro solamente para Israel, sino
también para otros países de la región, incluyendo a vecinos
cercanos de Irán. La política beligerante y provocadora de
Irán es una amenaza para la paz a nivel mundial y por eso
todos los países de buena voluntad de la comunidad
internacional en todos los continentes, deseosos de la paz y
la estabilidad, deben oponerse a arriesgar estos principios
fundamentales y deberían rechazar contundentemente la
posibilidad que Irán obtenga tecnología nuclear, que
fácilmente podría utilizar para fines bélicos y así llevar
adelante los objetivos que los propios dirigentes iraníes
enfatizan, como “borrar a Israel del mapa”. Hoy es a Israel
que quieren destruir y mañana ¿a qué país o pueblo querrá
aniquilar Irán, que no concuerda con sus visiones
radicales? La comunidad internacional debería enfrentarse
con estas preguntas y guiar su política hacia Irán según la
respuesta a estas interrogantes.
Israel reconoce el derecho de existencia de Irán y no desea
“borrar” a ningún país o pueblo. Al contrario, con respecto
al pueblo palestino, con el cual estuvimos confrontados
desde la creación de nuestro estado, preconizamos que
realice sus aspiraciones nacionales con la constitución de
un estado palestino independiente. ¿Por qué nuestro derecho
no es reconocido de la misma manera?
Nuestros enemigos han sido siempre creativos. ¿Por qué a lo
largo de los siglos han querido dañar al pueblo judío,
exterminarlo como en el Holocausto y después negarlo como lo
hace Irán, “tirar a los judíos al mar”, como lo manifestaba
la mayoría de los países árabes en 1948 cuando se constituyó
el Estado de Israel, y últimamente la versión “moderna”,
apoyada por Irán y otros grupos terroristas como Hamas y
Hizbollah, de “querer borrar a Israel del mapa”. Todos
estos temas son existenciales para el Estado de Israel y el
pueblo judío. Tanto Israel como la comunidad internacional
no pueden ni deben permanecer indiferentes.
¿Cuáles son las prevenciones concretas de Israel en relación
al terrorismo internacional?
El terrorismo internacional, así como la política agresiva
de Irán, son un peligro y una amenaza para toda la comunidad
internacional. Diversos países pensaron solamente hace
algunos decenios, cuando los actos terroristas se
concentraban en Israel y el Medio Oriente, que esta ola
terrorista no llegaría a ellos. Pero se equivocaron:
primero era Jerusalem y Tel Aviv, después llegó el
terrorismo indiscriminado a Buenos Aires, Madrid, Bali,
Londres, Nueva York, El Cairo, etc.
Este es un fenómeno mundial, una plaga global que abarca
todos los continentes y por eso debemos luchar contra el
terrorismo y el extremismo juntos y coordinados, todos los
países que se oponen a esta calamidad, que trae solamente
muerte, sufrimiento y dolor – hasta derrotarla
definitivamente.
Nosotros, en Israel, tenemos desgraciadamente una larga y
nefasta experiencia de actos terroristas y como en el pasado
haremos todo lo que esté en nuestras manos para proteger a
nuestro país y su población, judíos y árabes sin distinción,
de las calamitosas repercusiones del terrorismo local e
internacional
¿Cuáles son sus augurios en esta magna celebración que
tendrá lugar el 29 de noviembre?
En el ámbito bilateral, un sincero deseo que continuemos
reforzando nuestros lazos con este país amigo y cooperando
para la ventura y el desarrollo de nuestros dos pueblos, en
un ambiente de sincera hermandad.
Un agradecimiento muy especial para este país amigo en esta
ocasión tan festiva, por el apoyo del pueblo de Uruguay y
del gobierno dirigido en aquel entonces por el presidente
Luis Batlle Berres (apoyado en la instancia por todos los
Partidos Políticos del país), así como su representante en
las Naciones Unidas en 1947, el Prof. Enrique Rodríguez
Fabregat y sus colaboradores, que no escatimaron esfuerzos
para obtener en las Naciones Unidas una mayoría que apoyó la
resolución del 29 de noviembre de aquel año, llevando así a
la recuperación de nuestra soberanía nacional y el
establecimiento del Estado de Israel.
Así obraron también todos los sucesivos gobiernos uruguayos,
sin distinción, y por eso nuestra admiración y respeto a
este pueblo amigo.
Por último, un deseo ferviente de paz en el Medio Oriente.
Una paz donde no hay perdedores - todos ganamos - a fin de
que la madre israelí y la palestina no tengan que sufrir
más, enterrando a sus hijos y lamentando sus muertes. Una
paz genuina que pueda crear un Medio Oriente de bienestar,
prosperidad y progreso para todos los países y pueblos de la
región.
Diario El País 02/12/2007
Festejo. Los líderes históricos recordaron aquellas jornadas
de fe y miedo
Israel celebra 60° aniversario de la resolución de ONU que
lo creó
DANIEL RODRIGUEZ OTEIZA - Enviado
El País en Israel
Israel se apresta a celebrar hoy, con una ceremonia en el
Parlamento, los 60 años de la resolución 181 de la Asamblea
General de la ONU que establecía la partición de Palestina
en dos estados, uno judío y otro árabe.
Uruguay tuvo decisiva participación en ese proceso que
condujo a la creación de Israel y del cual queda pendiente
el cumplimiento del 50% de la resolución, debido a que el
Estado árabe o palestino todavía no se ha transformado en
realidad.
Los habitantes de edad más avanzada conocen detalle y se
emocionan al evocar las dificultades, dolor y sangre
derramada en los días iniciales de Israel. El presidente
Shimon Peres, de 84 años, comentó a El País y otros medios,
al recibir días pasados a familiares de las personalidades
latinoamericanas que forjaron la decisión de Naciones Unidas
-Uruguay tuvo una participación de primera línea en la
comisión de Unscop que propuso la resolución y en la sanción
de la misma- que "en la noche del 29 de noviembre de 1947,
la gente se congregaba en torno de los receptores de radio y
de los primeros televisores, para seguir voto a voto la
Asamblea General de Naciones Unidas. Cuando se anuncio que
la resolución había reunido 33 votos, superando los 28
necesarios, hubo un estallido de júbilo y alegría. La gente
bailaba y cantaba en las calles porque un anhelo que venía
desde el fondo de los tiempos se hacía realidad".
"Ustedes tienen el privilegio de ser jóvenes", dijo Peres
con tono afable. "Yo tengo otro privilegio, que es el de los
años. Todos estábamos exultantes por la resolución porque se
abría el camino para que tuviéramos un Estado, pero también
sabíamos que al día siguiente íbamos a ser atacados por
varios países árabes que repudiaron la resolución. Y así
fue, comenzando un nuevo capítulo de una historia de coraje,
dolor y sangre. Pero, 60 años después aquí estamos, haciendo
el esfuerzo diario de construir un país cada vez mejor,
aunque siempre con conciencia del peligro que acecha. Pero,
ni nuestra lucha posterior ni nuestro presente hubieran sido
posibles sin aquella resolución de Naciones Unidas, en la
que hombres latinoamericanos con visión y con vocación de
libertad y defensa de los derechos humanos, fueron los
grandes protagonistas".
RODEADOS. Itzhak Navón, tiene 86 años y una larga y
destacada trayectoria en la vida política de Israel. Fue
diplomático acreditado en Montevideo, legislador y no oculta
su orgullo por haber sido el quinto Presidente del país.
Cuando las Naciones Unidas dio sanción al plan de partición,
Navón estaba en el Ejército. "Hubo una alegría enorme en las
calles cuando se anunció el voto 33, aunque nadie estaba
ajeno que el ataque de varios países árabes era inminente"
rememoró.
"Puedo decirlo por experiencia propia. Al día siguiente nos
invadieron y todo el mundo daba por sentado que
desapareceríamos. Éramos 140.000 personas contra varios
millones. Teníamos limitaciones muy grandes de armas y ni
siquiera un Ejército realmente organizado. Habíamos comprado
armas, pero tardaron en llegar. De cualquier manera peleamos
y frenamos la invasión. El grupo de combatientes en el que
yo estaba, quedó rodeado en la zona del aeropuerto. Pero,
logramos superar la adversidad. Lo que podemos decir es que
el pueblo judío está aquí no solo para contar, sino también
para seguir escribiendo la historia con el esfuerzo diario
de cada uno, más allá de la posición o actividad que se
tenga".
Navón también recordó que "en mayo de 1948, cuando los
ingleses se retiraron, Ben Gurión -el decano de los primeros
ministros de Israel- declaró la independencia. En el
gobierno había seis a favor de declararla y cuatro en
contra. Quienes se oponían no era porque no quisieran tener
un Estado. Argumentaban que seriamos aplastados por la
superioridad bélica de los países árabes. Ben Gurión
insistió y proclamó que si no se declaraba la independencia
y se peleaba, Israel desaparecería del mapa. Peleamos y aquí
estamos siempre mirando el presente, aunque también pensando
en el futuro". Dijo que por ello, "seguimos negociando la
paz, como lo ha hecho nuestro primer ministro Ehud Olmert,
en estos días, en Estados Unidos, con los auspicios del
presidente George W. Bush. Se sigue discutiendo sobre dos
estados, lo que muestra la condición de visionarios de las
personas que lograron que la resolución se aprobara. Siempre
hemos querido la paz, aunque esta no ha sido posible la
mayor parte del tiempo".
Navón, al igual que otros dirigentes, siempre dejan
constancia de su discrepancia con la parte de la resolución
de Naciones Unidas que declaró a Jerusalén como lugar
internacional sagrado para distintas religiones. Afirman -y
en eso coinciden todos los habitantes judíos de Israel- que
Jerusalén es la capital histórica de este pueblo. Todos
tienen presente el día en que las tropas israelíes tomaron
la totalidad de la ciudad en la Guerra de los Seis Días.
Reconocen que, en el momento en que Naciones Unidas se
pronunció, la única formula viable era declarar lugar
internacional a Jerusalén con un estatuto especial.
OTRA REALIDAD. Los recuerdos como los de Peres y Navón -dos
referentes de la historia de Israel- son compartidos por
otras generaciones posteriores. No ocurre lo mismo con las
generaciones más jóvenes y los adolescentes, quienes, si
bien saben que forjar el país en el que viven fue fruto de
un enorme sacrificio, ignoran algunos de los hechos y los
nombres de personalidades extranjeras que establecieron las
bases para la existencia de Israel como nación
independiente.
Tienen conciencia del peligro permanente que enfrenta su
país -los hombres cumplen tres años de servicio militar
obligatorio; las mujeres, dos- y muchos han tenido que
combatir poco después de completar el ciclo secundario de
educación. Pero también dan por sentado que su país es una
realidad con derechos adquiridos, un alto grado de
desarrollo en agricultura, educación, ciencia y tecnología,
y que sigue creciendo.
Muchos se sorprenden cuando se les cuenta la historia de
como se discutió intensamente y se impulsó la resolución de
Naciones Unidas. El desconocimiento de muchos hechos por
parte de jóvenes y adolescentes es una de las preocupaciones
de las autoridades -así se lo han manifestado a El País- y
por ello instituciones clave del ámbito universitario y
comunitario buscan difundir los hechos más significativos y
los protagonistas extranjeros que son parte de la historia
moderna del pueblo judío. En ese esquema, el Ministerio de
Relaciones Exteriores invitó a un grupo de descendientes de
las figuras latinoamericanas que tuvieron actuación
fundamental en el pronunciamiento de Naciones Unidas, para
rendir homenaje a aquellos hombres y propiciar que los
familiares trasmitan los relatos y vivencias que recogieron
a lo largo de los años de sus antecesores.
Sensación: Annapolis, un fracaso
Muchos en Israel vinculan la resolución aprobada hace seis
décadas con las negociaciones de la reciente Conferencia de
Paz en Annapolis, Estados Unidos.
Uno de los temas que sigue en discusión es la creación del
Estado Palestino, que ahora es apoyada por EE.UU. Es un
aspecto de la resolución 181 que todavía no se cumplió. Y, a
medida que pasan los días y los habitantes de Israel evalúan
ese hecho y otras derivaciones de la conferencia de paz y
sus próximos pasos, la actitud general ha pasado de la
expectativa y la esperanza a cierto grado de escepticismo.
Así lo revelan encuestas difundidas en estos días. El diario
The Jerusalem Post cita el relevamiento de opinión efectuado
por otro matutino, Yediot Ahronot, en la que el 50% opinó
que la conferencia fue un fracaso, 18% dijo que fue un
éxito, y 32% apareció en el rubro no sabe/no contesta.
La encuesta Gal Hadash para el Canal 10 de la TV israelí,
indico que 20% califica de exitosa a la conferencia, en
tanto 42% estima que fracasó y el resto no se pronuncia. El
relevamiento del diario Haaretz, dio cifras similares: 42%
(fue un fracaso), 20% (un éxito). El resto está en duda.
En cambio, la encuesta Ma`agar Mohot para la Radio Israel,
mostró 56% de opiniones muy mesuradas señalando que es muy
temprano para evaluar, 15% diciendo que es un éxito y 29%
indicando que fracaso.
Olmert. En la sesión de ayer del Consejo de Ministros, el
primer ministro israelí, Ehud Olmert, dijo que "espera" que
las negociaciones con los palestinos relanzadas en
Annapolis, culminen antes del fin de 2008, tal como se
propuso como meta esta semana.
En ese encuentro se fijó la próxima reunión entre las partes
para el próximo 12 de diciembre.
Histórica decisión tomada
La votación decisiva
La resolución 181 fue aprobada por la Asamblea General de
las Naciones Unidas al atardecer del 29 de noviembre de 1947
por 33 votos a favor (entre ellos el de Uruguay), 13 en
contra y 10 abstenciones.
América latina estuvo dividida
En América Latina hubo posiciones divergentes. Bolivia,
Brasil, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador,
Guatemala, Haití, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Uruguay y
Venezuela votaron a favor de la partición de Palestina. Cuba
votó en contra. Argentina, Chile, Colombia, El Salvador,
Honduras y México se abstuvieron.
Firme postura de Uruguay
Uruguay siempre tuvo una posición clara y no aceptó ningún
tipo de presión. El presidente de entonces, Luis Batlle
Berres, estaba compenetrado del sufrimiento del pueblo judío
y del problema general de Medio Oriente. En tanto, dio
expresas instrucciones al respecto, al embajador ante la ONU
para que actuara.
Qué determinó la resolución 181
La resolución 181 estableció la creación de un Estado Judío
(que pasó a denominarse Israel) y otro Árabe (que no llegó a
concretarse), fijó mecanismos de cooperación económica entre
ambos etados para que pudieran desarrollarse y crecer, y
estableció un estatus internacional especial para Jerusalén
como lugar de encuentro de distintas religiones.
Protagonistas regionales
Cuatro latinoamericanos tuvieron un especial rol protagónico
en la comisión de la Unscop, comisión creada por la ONU para
atender el problema de Palestina: el brasileño Oswaldo
Arahna (que presidió esa sesión de la Asamblea General), el
guatemalteco Jorge García Granados, el uruguayo Enrique
Rodríguez Fabregat, y el peruano Arturo García Salazar.
Rodríguez Fabregat y García Salazar fueron los impulsores de
la resolución de partición; debieron hacer arduas gestiones
-exitosas- para convencer a varios países latinoamericanos y
europeos para que apoyen la creación de los dos estados.
Cumplimiento parcial
El rechazo de la Liga Árabe a la resolución derivó en la
primera guerra con el Estado de Israel. Este fue uno de los
factores para que la decisión fuera cumplida solo
parcialmente, algo que siempre lamentó Rodríguez Fabregat.
Celebraciones de hoy
En el acto de hoy en el Parlamento israelí estarán presentes
el primer ministro Olmert, la canciller Tzipi Livni, y el
jefe de la oposicion, Benjamin Netanyahu.
www.elpais.com.uy
Semanario Hebreo 29/11/2007
ALGUNOS COMENTARIOS, ENTRE ANNAPOLIS, JERUSALEM Y
MONTEVIDEO.
Es ésta una semana especial.
El martes, en la conferencia de Annapolis , israelíes y
palestinos pusieron sobre la mesa el compromiso a llegar a
un acuerdo en el plazo de un año. Claro que está siempre eso
de que el hombre propone y Dios dispone…y tendemos a creer
que no será Dios el que impida la concreción de los sueños
sino justamente el otro extremo, los radicales, los que usan
el nombre de dios en vano para perpetrar atrocidades.
Vimos la buena dinámica entre el Primer Ministro israelí
Ehud Olmert y el Presidente palestino Mahmud Abbas (Abu
Mazen), que por cierto no logra sin embargo disimular los
amplios abismos entre varias de sus posiciones.
Notamos la gran disposición a concesiones, evidente en las
palabras de Olmert, el intento de acercamiento de Abu Mazen
a la opinión pública israelí pero al mismo tiempo la
sensación de que de su lado no vendrán grandes gestos. Ni
siquiera aceptaron que en el comunicado conjunto aparezca el
reconocimiento a Israel como estado judío.
Está también la posición de aquellos países árabes cuya
presencia fue destacada por numerosos medios, como buena
señal, pero que nos preguntamos si acaso había en su viaje a
Annapolis algo más que su deseo de no fallarse a Bush o de
buscar aliados contra Irán, ya que ni siquiera quisieron
saludar a los israelíes con un apretón de manos.
En realidad, no es que Israel no pueda vivir sin eso.
Tampoco nos parece que hay que actuar como pidiendo a los
palestinos encarecidamente que reconozcan a Israel como
estado judío, pero claro está que cuando no aceptan hacerlo,
surgen dudas en las que pensar. La historia, la conexión
milenaria con la tierra de Israel y hasta las cenizas de las
víctimas del holocausto, junto con la esperanza que acompañó
a los sobrevivientes que llegaron luego a su vieja nueva
patria, eso es lo que justifica la naturaleza de Israel como
estado judío. Así es y será por siempre, aunque no lo
reconozcan….
Y hoy, justamente hoy, al cumplirse 60 años de la resolución
de partición que hizo posible la creación de Israel, sabemos
que en medio de los problemas aún por resolver y de los
numerosos desafíos con los que todavía hay que lidiar, el
pueblo judío en su tierra renacida, no esperó favores de
nadie. Acompañado por aquellos fieles amigos que apoyaron su
creación misma-entre ellos, a la cabeza, nuestro querido
Uruguay- se abrió camino hacia su incorporación como miembro
de la comunidad internacional.
Hoy, 60 años después, es inevitable pensar en el simbolismo
de que justo esta semana se hizo un nuevo intento de avanzar
hacia la paz.
Tenemos dudas, inevitables a nuestro criterio en la
situación actual. No dudas respecto a la necesidad y el
deseo de paz e inclusive respecto a las concesiones
inevitables, sino en cuanto a su factibilidad en la
situación presente, a lo que Israel recibirá realmente a
cambio. Es que son tantos los enemigos…..Pero también lo
eran hace 60 años. De hecho, eran más que hoy…pero Israel
igual salió adelante.
Hoy, escribiendo estas líneas desde Jerusalem, quisiéramos
más que nunca estar en Montevideo. Quisiéramos estar en las
barras del Parlamento uruguayo para aplaudir esa magnífica y
poco común iniciativa de realizar una sesión especial en
homenaje al Estado de Israel en sus 60 años de amistad entre
ambos países. Pocas iniciativas políticas pueden resultar
tan simbólicas como una sesión de este tipo..
Por eso, felicitamos también a la Embajada de Israel en
Uruguay que muy acertadamente inició días atrás no sólo una
serie de eventos relacionados al sexagésimo aniversario de
la independencia de Israel, sino también de la amistad entre
Uruguay e Israel.
Estos días deben ser para todos, cada uno con sus matices,
motivo de doble orgullo: como judíos, y como uruguayos.
El País 29/11/2007
Un recuerdo y una esperanza
DANIEL RODRIGUEZ OTEIZA
En estos días Israel vive dos acontecimientos históricos,
pero no hay celebraciones. Se cumplen los 60 años que la
Asamblea General de la ONU votó el plan de partición de
Palestina, por el que se creó el Estado de Israel, y en
Washington se lleva a cabo el diálogo entre el gobierno
israelí y la Autoridad Palestina, promovido por el
presidente George W. Bush, para abrir renovadas
posibilidades hacia la paz, que siempre ha sido elusiva en
esta región.
Los habitantes de Israel recuerdan el hito de su historia
que fue protagonizado por ONU el 29 de noviembre de 1947, la
resolución 181, en un proceso en el que Uruguay fue
protagonista, tanto en las arduas negociaciones en el ámbito
de Unscop (la comisión que planteó el plan por el cual se
crearía un estado judío y uno árabe) como en los contactos
previos tendientes a persuadir a varios países para votar la
resolución.
Pero, no hay festejos en estas jornadas, no porque ello no
esté en el ánimo de los gobernantes y de la población, sino
porque el foco de atención de las autoridades y los
habitantes estuvo en Annapolis y ahora en Washington, en los
encuentros entre el primer ministro Ehud Olmert y el
presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas.
Sólo en los diarios hay algunas menciones al aniversario, ya
que el grueso de cada edición está dedicado a la conferencia
de paz y sus múltiples repercusiones. Sus resultados tampoco
han dado lugar a celebraciones ni expresiones de euforia
sino de esperanza, a raíz de los puntos aprobados y por el
compromiso asumido por Olmert y Abbas de continuar
negociando con plazo de un año.
Al hablar con residentes de Jerusalén se recoge la impresión
de que la mayoría está alentada por los resultados, aunque
casi nadie se anima a pronosticar el éxito final de las
negociaciones. "Mas al de lo que pase, los ciudadanos saben
que hoy tienen que salir a ganarse la vida como todos los
días", fue un comentario coincidente que recogió El País en
la calle.
Por ahora, el 60° aniversario es recordado íntimamente por
cada habitante de Israel, en tanto las perspectivas de paz
siguen en el plano de la esperanza.
www.elpais.com.uy
El País 28/11/2007
Israel.
Homenaje a Rodríguez Fabregat
La Embajada de Israel en el Uruguay y la Comisión Enrique
Rodríguez Fabregat, conmemorará los 60 años de la Resolución
de Naciones Unidas que decidió la creación del Estado de
Israel, homenajeando así la memoria del profesor Enrique
Rodríguez Fabregat. Mañana a la hora 12 se realizará un acto
en la Plazoleta Enrique Rodríguez Fabregat (A. Navarro
esquina Manuel Alonso y Atilio Narancio), y a la hora 15
habrá una sesión solemne de la Asamblea General.
www.elpais.com.uy
La República 28/11/2007
60 años de Israel
Homenaje a Rodríguez Fabregat
La Embajada de Israel y la “Comisión Enrique Rodríguez
Fabregat” realizarán mañana, a las 12:00 horas, un acto de
conmemoración de los 60 años de la Resolución de las
Naciones Unidas que decidió la creación del Estado de Israel
en 1948.
El acto tendrá lugar en la plazoleta “Enrique Rodríguez
Fabregat”, sito en Dr. A. Navarro entre Manuel Alonso y
Atilio Narancio. Por la tarde, habrá una sesión especial del
Parlamento.
www.larepublica.com.uy
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