Itzjak Rabín – jefe del Estado Mayor
de las FDI, diplomático y quinto Primer Ministro del
Estado de Israel – nació en Jerusalén en 1922, hijo
de una familia de fervorosos sionistas laboristas.
Rabín finalizó sus
estudios en la escuela secundaria con distinción en
la Escuela Agrícola Kaduri y entonces se unió al
Palmaj – la fuerza de choque de elite de la
organización de defensa clandestina Haganá.
Se distinguió como
líder militar desde temprano, durante sus siete años
de servicio en el Palmaj. Después del
desmantelamiento de esta fuerza con el
establecimiento del Estado de Israel, Rabín se lanzó
a una carrera militar en las FDI que se prolongó por
dos décadas.
Alcanzando el
rango de general de división a los 32 años de edad,
Rabín instituyó la doctrina de entrenamiento de las
FDI y el estilo de liderazgo que pasó a ser conocido
como la orden de "¡síganme!". En 1962 fue designado
jefe del Estado Mayor y promovido al rango de
teniente general. Desarrolló la doctrina de combate
de las FDI – basada en el movimiento y la sorpresa –
que se empleó durante la Guerra de los Seis Días en
1967, cuando la consecución de la supremacía en el
aire y el despliegue masivo de las fuerzas blindadas
condujeron a la famosa victoria militar. En enero de
1968, después de 26 años de uniforme, Rabín se dio
de baja de las FDI.
Fue nombrado
embajador en los Estados Unidos en 1968. Durante
cinco años en Washington luchó por consolidar las
relaciones bilaterales y jugó un importante papel en
la promoción de la "cooperación estratégica" con los
Estados Unidos, que llevó a la masiva ayuda militar
estadounidense a Israel.
Rabín regresó a
Israel en 1973, antes de la Guerra de Yom Kipur.
Pasó a ser miembro activo del partido Laborista; fue
elegido miembro de la Knéset en las elecciones
generales de diciembre de 1973 y fue investido
ministro del Trabajo en el gobierno formado por
Golda Meir en marzo de 1974. Este gobierno renunció
poco después, y el 2 de junio de 1974 la Knéset dio
su voto de confianza a un nuevo gobierno formado por
Itzjak Rabín.
Itzjak Rabín, el
Primer Ministro nacido en Israel, manifestó un
estilo de liderazgo que era franco, directo y a
veces llano hasta el punto de parecer rudo. No sólo
tuvo que hacer frente a la necesidad de rehabilitar
las FDI, solucionar problemas sociales y mejorar la
economía del país, sino debió también reconstruir la
confianza pública en el liderazgo militar y el
político. Esta tarea se vio complicada por
escándalos internos, una creciente intranquilidad
industrial y rivalidades personales dentro del
gabinete. En 1975, Rabín concluyó el Acuerdo
Interino con Egipto, que condujo a la retirada
israelí del Canal de Suez a cambio del libre
tránsito de la navegación israelí por él. Como
resultado de este acuerdo, se firmó el primer
Memorándum de Entendimiento entre el gobierno de
Israel y los Estados Unidos, asegurando el apoyo
estadounidense a los intereses israelíes en la
escena internacional, y una renovada ayuda de ese
país.
En julio de 1976,
el gobierno encabezado por Itzjak Rabín ordenó la
"Operación Entebbe" para el rescate de los pasajeros
de Air France secuestrados por terroristas y
conducido a Uganda. En esta osada operación, a miles
de kilómetros de distancia de casa, los rehenes
fueron liberados y transportados ilesos a Israel. El
comandante de la operación, teniente coronel Yonatán
Netaniahu, resultó muerto en el combate en el
aeropuerto de Entebbe.
Un voto de
desconfianza derrocó al gobierno de Rabín,
adelantando las elecciones. Fue nombrado para
encabezar al Laborismo en las elecciones, mas al
conocerse la existencia de una cuenta bancaria de su
esposa en EE.UU. – una violación de las regulaciones
de moneda extranjera – impulsó a Rabín a renunciar
al liderazgo del partido antes de las elecciones de
1977, que trajeron al líder de la oposición, Menajem
Beguin, a ocupar el cargo.
Durante las
siguientes dos décadas, Rabín fue miembro de la
Knéset. Durante seis años (1984-1990), fue ministro
de Defensa en dos gobiernos de unidad nacional,
elaborando las disposiciones de seguridad en la
frontera israelo-libanesa que permitieron a las
tropas israelíes retirarse a una estrecha zona de
seguridad. Rabín guió también la respuesta inicial
del país a la intifada. Desde marzo de 1990 a junio
de 1992, Rabín se desempeñó nuevamente como
parlamentario de la oposición.
En febrero de 1992
el partido Laborista llevó a cabo sus primeras
elecciones primarias: Rabín fue electo presidente
del partido y, después de la victoria electoral de
1992, comenzó su segundo período como Primer
Ministro y ministro de Defensa.
El segundo período
de Rabín como Primer Ministro estuvo marcado por dos
acontecimientos históricos – los Acuerdos de Oslo
con los palestinos y el Tratado de Paz con Jordania.
Trabajando estrechamente con Shimón Peres, el
ministro de Relaciones Exteriores y quien fuera
durante mucho tiempo su rival, planificó y guió las
negociaciones sobre la Declaración de Principios
firmada con la OLP en la Casa Blanca en septiembre
de 1993. Esto adjudicó a Rabín, Peres y Arafat el
Premio Nobel de la Paz 1994 e inició las
negociaciones con los palestinos sobre la autonomía
en Gaza y algunas áreas de Judea y Samaria, y sobre
el establecimiento de una Autoridad Palestina.
Luego, en octubre de 1994, se firmó un Tratado de
Paz con el Reino de Jordania. Esto estimuló el
desarrollo de relaciones con otros países árabes en
Noráfrica y el Golfo Pérsico.
El 4 de noviembre
de 1995, al retirarse de una asamblea de masas por
la paz, bajo el lema de "Sí a la paz, no a la
violencia", Itzjak Rabín fue asesinado por un judío
de la extrema derecha. Tenía 73 años el día de su
muerte, fue sepultado ante una nación estremecida y
doliente, en un funeral oficial en el Monte Herzl de
Jerusalén, al que asistieron líderes de todo el
mundo.