La decisión del gobierno de Israel de aprobar el reconocimiento oficial del genocidio armenio marca un giro histórico en una política que durante décadas estuvo condicionada por consideraciones geopolíticas y diplomáticas. El canciller israelí Gideon Sa’ar expresó que “nunca es demasiado tarde para hacer lo correcto”. Recordamos que Uruguay fue en 1965 el primer país que en reconocerlo.