Tenía apenas 5 años y soñaba con conocer el subte. Él tenía 73 y había dedicado toda una vida al trabajo y a su familia. Sebastián Barreiros y Faywel Dyjament fueron la víctima más joven y la de mayor edad del atentado contra la AMIA. Entre ambos se resume la magnitud de un ataque terrorista que, 32 años después, sigue reclamando memoria y justicia.